"LLegamos a un mundo fantástico, lleno de seres extraños. El Amo del Calabozo, nos dio poderes a todos. Tú el bárbaro, tú el arquero, acróbata, magos y el caballero. Dragones y Mazmorras, un mundo infernal. Se oculta entre las sombras, la fuerza del mal".
A todos los que acabáis de dar música inconscientemente a estas palabras, sin duda os gustará mucho la entrada de hoy. A los que no, espero que también.


Hace ya varios días que busco infructuosamente un hueco para escribir mi crítica acerca de la película Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio, y lo cierto es que se me ha venido acumulando el trabajo de mala manera, hasta que me he dicho: "chico, de hoy no pasa".
¿Pero quién no la recuerda?. La mítica colección de cómics de bolsillo Pocket de Ases de Bruguera significó un enorme éxito para la editorial (independientemente de su cuestionable calidad), además de servir para popularizar aún más, si cabe, el mundo de los superhéroes en nuestro país entre principios y mediados de los años 80.




Los seguidores de Tintín estamos de suerte: hoy se estrena la esperada película Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio.