viernes, 14 de octubre de 2011

¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN CHICO DEL MAÍZ?


Hoy voy a meter nuevamente el dedo en la llaga (y conste que admito que me encanta hacerlo), reavivando una vieja polémica muy comentada desde hace ya varias décadas: ¿plagió el gran Stephen King a nuestro no menos genial Narciso Ibáñez Serrador (Chicho), cuando escribió su relato Los chicos del Maíz (extraído de su interesante compilación de relatos cortos de horror llamado Night Shift (El umbral de la noche)?.

De entrada, y dado que supongo que lo más apropiado sería empezar por el principio, pongámonos pues en antecedentes: todo comenzó cuando el escritor asturiano Juan José Plans publicó en 1976 una inquietante obra literaria titulada El juego de los niños.


Ibáñez Serrador, (que no es ningún secreto que es un rendido admirador del género de terror), tras leer con gran interés el libro de Plans, contactó con éste para proponerle una posible adaptación del mismo en uno de los episodios de saquella mítica serie (que realizó para Televisión Española entre 1966 y 1982) y que se llamó Historias para no dormir (Con clara infuencia de aquella otra serie de culto llamada Alfred Hitchckod presenta...).

Esta serie marcó un hito en la historia de TVE
Si bien, inicialmente estaba planeado que no fuese más que otro capítulo de la referida serie (cada uno de los cuales rondaba aproximadamente unos 50 minutos de duración), al final se decidió que, debidio a las posibilidades que ofrecía la historia, fuese un largomentraje independiente de la misma.

De este modo, en 1976 se estrenó esta obra dirigida por Ibañez Serrador (y guionizada por Luís peñafiel), con un considerable éxito por parte de crítica y público. He aquí su sinopsis (y ojo, que puede contener spoilers):

Tom y Evelyn son una pareja de turistas ingleses que llega a una población costera española para disfrutar al fin de una tardía luna de miel. Sin embargo, cuando llegan, se quedan decepcionados: el lugar es demasiado bullicioso para pasar las tranquilas vacaciones que ellos habían planeado. Deciden entonces alquilar una barca para visitar una pequeña isla llamada Almanzora, en la que Tom había estado cuando era más joven. Su sorpresa será mayúscula cuando no encuentran a ningún adulto, el restaurant del pueblo abandonado con el televisor encendido, el rostizador girando con lo que alguna vez fueron pollos, nadie en las calles excepto algunos escurridízos niños… Finalmente descubren que los únicos habitantes de la isla son esos niños, unos niños que, animados por una misteriosa fuerza, se han rebelado contra todos los adultos, asesinándolos despiadadamente.

Para argumentar como es debido la tesis que sugiere este artículo, me parece indispensable puntualizar que la película se estrenó también con notable repercusión mediática en varios países con diversos títulos tales como Who can kill a child? (traducción literal del título original), The Killer's playground (El recreo de los asesinos), Trapped (Atrapados), Death Is Child's Play (La muerte es un juego de niños) o Island of Damned (La isla de los Malditos), entre otros, y que aún a día de hoy, constituye (incluso a nivel internacional) una de las películas de terror más aclamadas de toda la historia del cine español.

Tan solo dos años después del lanzamiento de la película, en 1978, Stephen King edita el que por entonces era su tercer libro hasta esa fecha: Night Shift (conocido en nuestro país como El umbral de la noche).

Edición española de Night Shift

Se trata de un libro compuesto por 20 relatos cortos de terror o suspense. De entre estos 20 relatos, el número 16 se titula Los chicos del Maíz, y esta es la sinopsis de su argumento (también contiene spoilers):

Un hombre y su esposa conducen por una carretera rodeada de maizales que, extrañamente, no parecen tener fin. Mientras discuten entre ellos sobre quién tiene la culpa de que llegaran allí, algo salta de entre los maizales y lo atropellan accidentalmente. Tras comprobar con horror que es un joven y que está muerto, lo esconden en el maletero y conducen hasta el pueblo más cercano. Al llegar, descubren que el pueblo no sólo está descuidado y sucio, sino también desierto. O eso es lo que parece. Los niños del lugar asesinaron a todos los adultos en nombre de un extraño y terrible culto al maíz. Su deidad es una criatura que ellos llaman "el que camina tras las hileras", es decir, que habita en el maíz. Cada niño era entregado al cumplir 18 años, al convertirse en adulto. Finalmente la pareja es sacrificada a esta extraña deidad.

Aunque finalmente me gustaría dejar a vuestra elección si créeis que hubo o no hubo un cierto grado de "plagio", creo que convendréis conmigo en que las dos historias, aún sin llegar a ser exactas, comparten bastantes similitudes. Quizá demasiadas. Ciertamente, la base de ambas es idéntica: un matrimonio forastero que llega a un lugar inhóspito donde sólo hay niños, que movidos por una extraña locura colectiva, masacran a los adultos. ¡Y con sólo dos años de diferencia! ¿acaso no da que pensar?.

"Chicho" y Stephen King

En 1984, Fritz Kiersch (con guión de George Goldsmith) dirigió una adaptación del relato de King, que incluso posteriormente conocería varias secuelas. Aún con todo, permitidme deciros que a mi personalmente la española me parece bastante más aterradora...

3 comentarios:

  1. "Quien puede matar a un niño" es una obra maestra. Yo siempre he tenido claro que la de King es un plagio. Me quedo con la de Chico, sin duda.

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  2. Yo vi las 2 de niño y ya entonces vi que eran demasiado parecidas. Mas de una historia de King me han resultado muy "familiares".

    El rey del plagio vamos.

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  3. A mí las dos me parecen copias del Pueblo de los Malditos. Pero nadie parece acordarse de esa película de 1960.

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