domingo, 21 de agosto de 2016

STAR TREK: MÁS ALLÁ

Tengo que admitir que me gusta (sin tampoco ser fan al 100%) la saga Star Trek, pero aunque hay algunos seguidores que reniegan de ella el reboot que realizó J.J.Abrams en 2009 creo que consiguió insuflarle vida a una historia ya un tanto caduca (me gusta la tripulación clásica pero esa hace ya muchos años que se jubiló (*)) algo que el propio director superó en su secuela, la cual creo que es todavía mejor (tras gozarla estaba estusiasmado con la idea de que J.J.Abrams fuera el responsable de Star Wars VII: El despertar de la fuerza porque creía que podía ser hacer algo así, cuando luego fue más bien un remake del Episodio IV de 1977. Pero eso es otra historia...)

Ante no poder hacerse cargo de esta tercera entrega de la saga para la gran pantalla, Abrams se quedó como productor, delegando la silla de director en Justin Lin, cuya mayor referencia hasta la fecha había sido varias entregas de la franquicia Fast and furious. Hay que decir que el cambio es tanto positivo como negativo, ya que el trabajo de Lin es claramente continuista del previo de J.J.Abrams, aunque por contra también es cierto que no aporta novedades dignas de mención para el seguidor habitual de esta saga, lo que no priva para ofrecer a cambio una aventura vibrante y enérgica.

miércoles, 17 de agosto de 2016

FALLECE VÍCTOR MORA


Hoy toca escribir una de esas noticias ásperas que uno detesta dar, porque hoy el tebeo español está de luto. Acabo de enterarme del fallecimiento de Víctor Mora, y lo cierto, amigos, es que tengo el corazón en un puño (demasiadas meriendas de mi niñez leyendo al Capitán Trueno y al Jabato, y por consiguiente, demasiados recuerdos dulces que hoy saben un poquito más amargos).

Como ya he dicho alguna vez por aquí, siempre lo consideré el Stan Lee español, y de ahí la tremenda importancia de esta pérdida. No en vano, su personaje más carismático es uno de los protagonistas de la cabecera de este blog.

En estos duros momentos quisiera trasladar desde aquí mis más sinceras condolencias a su viuda, la encantadora Armonía Rodríguez, que hace casi cuatro años tuvo la enorme gentileza de facilitarme una entrevista con su marido, la misma que, a modo de homenaje, ahora os dejo en este enlace.

Por fortuna, siempre nos quedará su extensa obra.

Descanse en paz.

EL MAYOR ENEMIGO DE DC EN ESPAÑA ES ATRESMEDIA

El actual éxito de los superhéroes en cine y televisión ha llevado a que la cadena americana The CW pueda presumir de tener un buen puñado de personajes de los comics de DC en sus series: Arrow, Flash, Legends of tomorrow y Supergirl (esta última a partir de su segunda temporada) ¿Que tienen en común todas esas series en España? Salvo la de Legends of tomorrow (que ignoro lo que será de ella) el resto han pasado por Atresmedia, con el ERROR de ser emitidas en maratones de varios capítulos a la vez, con la LÓGICA pérdida de audiencia (¿quien se queda hasta las tantas de la madrugada viendo los capítulos de 3 en 3, ó 4 ó 5 capítulos seguidos cuando menos te lo esperas?)

El primer caso fue el de Arrow, serie de la que (que me conste) se dejó colgada la segunda temporada y desde entonces no se ha emitido más (estando disponible hasta la cuarta en estos momentos) Por su parte el año pasado The Flash fue emitida a razón de tres capítulos por semana salvo que al final, y para dejar el hueco libre para los estrenos de septiembre, emitieron los cinco capítulos finales todos seguidos. Como no hay dos sin tres, este año ha sido Supergirl la vapuleada: a razón de tres capítulos por semana también yo me imaginaba un maratón con los 5 últimos si querian hacer una jugada como la del pasado año con The Flash y así tener libre el hueco en la programación para septiembre. Pero NO, la semana pasada emitieron 4, por lo que pensé que los pocos que quedan los darían así en los dos jueves que quedan de agosto... ¡que iluso por mi parte!

domingo, 14 de agosto de 2016

EL MISTERIO DE SALEM´S LOT (PHANTASMA II)

El póster de la versión para cine española: ni "Phantasma", ni "II"

A finales de los años 70, Stephen King ya estaba labrándose un sólido nombre como escritor de terror, y su novela Carrie acababa de ser llevada al cine por Brian de Palma. Warner Brothers y el productor Richard Kobritz se interesan entonces por adaptar a la gran pantalla su segundo libro publicado, Salem´s Lot (en España, La hora del vampiro) una historia inspirada en Drácula. El estreno de varios films de la misma temática en aquella época como el remake de Nosferatu de Werner Herzog y la nueva adaptación del clásico de Bram Stoker por John Badham hacen que la major se replantee su producción y la enfoque hacia la pequeña pantalla, como una miniserie de tres horas repartidas en dos capítulos. Tras barajarse nombres como George A. Romero y Peter Weir, se acaba escogiendo a Tobe Hooper –que recientemente había triunfado con La matanza de Texas– como director del proyecto. El largo reparto combina nombres entonces actuales y populares, como los de David Soul (de moda gracias a Starsky y Hutch) o Bonnie Bedelia con veteranos del cine como Lew Ayres, Marie Windsor y el gran James Mason, este último sin duda uno de los grandes atractivos de la serie.

Salem´s Lot se estrena finalmente en noviembre de 1979 con un aceptable nivel de audiencia y, posteriormente, tres nominaciones a los Grammy (títulos, maquillaje y música) que no ganará. A partir de aquí se inicia la curiosa andadura cinematográfica de la miniserie, pues desde el primer momento se ha concebido su estreno en salas de cine para el resto del mundo (algo muy de moda en la época: recordemos casos como Spider-ManHulk Galactica), en una versión abreviada de menos de dos horas y con escenas alternativas y en general más explícitas. A nuestro país llega en 1982 con el curioso título de… Phantasma II, y eso a pesar de que no tiene nada que ver con la película de Don Coscarelli estrenada el mismo año que la serie original (en Argentina todavía fueron más originales, y la llamaron Las brujas de Salem: La película)… En septiembre de 1985 llega a TVE la versión íntegra de Salem´s Lot, ahora con el título de El misterio de Salem´s Lot, con el que también se conocerá la novela a partir de entonces. Fue en aquel momento cuando la visionó por primera vez un servidor, quien todavía recuerda verla con algún que otro agradecible escalofrío (según leo en internet, se emitió en tres episodios, aunque yo siempre la he recordado en dos, y en los 90, Antena 3 todavía la desmenuzaría más: en cuatro partes).


La intención de los creadores de Salem´s Lot era dar pie a una serie regular –de ahí sin duda ese final abierto–, pero la idea no fructificó. En 1987, Larry Cohen dirigió Regreso a Salem's Lot, una continuación indirecta de la obra de Hooper, y en 2004 hubo un remake de la serie para la pequeña pantalla, Salem´s Lot, con Rob Lowe, Donald Sutherland y Rutger Hauer como principales protagonistas (también en 1988 se estrenó en cines la verdadera secuela de Phantasm, ¡que aquí conocimos como Phantasm: El regreso!).

Siempre he guardado un gran recuerdo y una placenteramente terrorífica impresión de aquel primer visionado de la serie. Algún tiempo después leí la novela, y posteriormente volvía a verla en vídeo, pero creo que en su versión recortada. No ha sido hasta esta misma semana cuando me he podido hacer con el doble DVD de Impulso Records con la edición íntegra de 3 horas (¡de nuevo titulado Phantasma II, que lío!), y he de decir que lo he disfrutado mucho. Para mí, el trabajo de Tobe Hooper no ha perdido interés ni emoción, y me siguen impresionando y gustando la ambientación, sus alusiones a Drácula, Psicosis o The Haunting, las escenas en la Casa Marsten y, cómo no, la aparición del terrorífico e impagable vampiro…

Reggie Nalder
Sin duda entre lo más recordado de El misterio de Salem´s Lot estará para siempre el espeluznante vampiro Kurt Barlow, una sobrenatural criatura de piel azul y ojos amarillos que en realidad estaba estéticamente más inspirada en Nosferatu que en el verdadero personaje de la novela, mucho más humano y parecido al viejo Drácula del libro de Stoker (en este sentido, Rutger Hauer fue visualmente más fiel en el remake de la serie a la creación de Stephen King). Aquel terrorífico ser fue interpretado por el actor Reggie Nalder, no demasiado conocido para el gran público, pero para entonces ya todo un veterano con un gran currículo a sus espaldas (entre otros films, El hombre que sabía demasiadoCasanova de Fellini o El mensajero del miedo). De origen austriaco, la peculiar fisionomía de Nalder (parece ser que se quemó parte de la cara) lo hizo ideal para papeles terroríficos y de villano, y hay que decir que, sin maquillaje, casi daba más miedo que en su mítico papel en la serie reseñada.

BATMAN: LA BROMA ASESINA

Alan Moore nunca ha sido amante de las adaptaciones de sus comics, hasta el punto de renegar que salga su nombre en los títulos de crédito de las mismas. Ello se vió en V de Vendetta, en Watchmen y se ve en esta Batman: La broma asesina... aunque más bien se tenía que haber titulado Batgirl: La broma asesina. Pero "vayamos por partes" (como diría Jack el destripador...)

Quien haya leído la obra original sabrá que su escueto tamaño no daba para una película (aunque tampoco El Hobbit daba para tres películas y al final nos las colaron) por lo que, entre las muchas opciones que había, han optado por la menos mala (ya que tampoco buena al 100%): respetar la historia original y "complementarla" para así rellenar más metraje.

El citado "complemento" es un prólogo de media hora donde se desarrolla al personaje de Batgirl y su relación con Batman (el cual no deja de ser más bien un secundario en este film, por eso me refería antes que tenía que tener esta película más bien el nombre de ella que el de él) Pasados esos 30 minutos iniciales nos ofrecen la adaptación de la obra que le da título, quedando luego una escena entre créditos para ver el futuro de Barbara Gordon y su superación personal pese a las secuelas de lo que sufre (intento escribir esta crítica sin spoilers por si hay alguien que no haya leído la obra aqui adaptada)

jueves, 4 de agosto de 2016

ESCUADRÓN SUICIDA

Las películas de superhéroes podriamos decir que estan cortadas por un mismo patrón, siendo luego tarea de sus responsables el ofrecer un trabajo digno y meritorio o una sonada decepción. Por eso cuando se estrenó Guardianes de la galaxia (o hace pocos meses Deadpool) fueron recibidas como "agua de mayo", ya que gustasen más o menos se salían del patrón de este tipo de género. Intentando continuar ese esquema por parte de DC/Warner nos ofrecen Escuadrón Suicida, que desde YA MISMO afirmo que no llega al nivel de los films citados pero que aún así es mejor que la otra película de este universo que hemos visto este año (Batman v Superman: El amanecer de la justicia) si bien sus estilos son diferentes, como diferentes son las labores como director de Ayer (aqui) y Snyder (allí)

El (evidente) mayor problema que tiene este Escuadrón Suicida es la disparidad de importancia que le da a sus personajes (como también le ocurre a los films de los X-Men), siendo algunos de ellos primordiales, otros secundarios y otros mero relleno que no aporta nada al conjunto. Lo curioso es que uno pensaría que el Joker de Jared Leto sería del primer grupo, pero mira tú por donde que más bien se encuentra en el segundo (e incluso en algunos momentos dando la sensación de que se introduce al personaje de manera forzada, como pasó con Veneno en Spiderman 3) siendo mucho más presente su novia Harley Quinn, que se convierte sin problemas en uno de los mayores aciertos del film.

sábado, 30 de julio de 2016

JASON BOURNE

La franquicia del personaje de Jason Bourne siempre me ha parecido muy destacable aunque no excelente, pero teniendo en cuenta el nivel actual en cuanto al cine de acción (cada vez más exagerado), fue de agradecer ese intento de volver a los orígenes que representaron en su momento las tres primeras entregas. La trilogia original se completó con El ultimatum de Bourne, film al que le tengo un especial aprecio ya que fue mi primer pase de prensa acreditado por este blog, tras el cual se dió por cerrada la saga ante la negativa de su protagonista por repetir. Pero el éxito hizo pensar en continuar exprimiendo el filón, lo que nos llevó a El legado de Bourne, si bien con ella quedó claro que ya no era lo mismo, por lo que ahora se busca repetir el éxito recuperando al director y al protagonista principal (Paul Greengrass y Matt Damon)

Siendo esta ya la quinta película de Bourne (y la cuarta con Damon como el citado personaje) hay que reconocer que mantiene el nivel de una manera más que digna, siendo un tremendo entretenimiento que demuestra que con una buena labor profesional las secuelas no tienen porque ser siempre meras excusas para recaudar más dinero en taquilla (aunque en el fondo lo sean... incluida esta) Y es que si algo positivo se puede expresar de Jason Bourne sería que mantiene el estilo de las entregas previas dirigidas por Greengrass (la segunda y tercera) pero al mismo tiempo lo que nos ofrece (y como nos lo ofrece) no aporta novedades sustanciales al protagonista, de ahí que tengan que echar mano de esa trama secundaria que implica a su padre, la cual queda un tanto forzada (a estas alturas algo tenian que inventar) ya que el misterio que rodeaba a Bourne, centrado en su amnesia y la búsqueda de su verdadera personalidad, quedó ya zanjado en la trilogia inicial (para continuar haciéndolo enigmático recurren a mantenerlo más férreo y adusto, pero lo que antes tenía una razón de ser ahora parece un simple recurso para mantener su statu-quo más conocido por el público, cual si fueran detalles ya inherentes al personaje)

jueves, 28 de julio de 2016

STRANGER THINGS



Dicen algunos que la nostalgia es mala y traicionera, pero lo que está claro es que este agridulce sentimiento es también un poderoso instrumento de marketing. No es nada nuevo, y empresas como las discográficas –por poner un ejemplo– lo aprovechan continuamente para volver a poner a la venta referencias y productos de otras épocas. En estos nuestros tiempos actuales, lo que parece que está llegando es una tendencia a la “nostalgia ochentera” centrada sobre todo en el cine, la televisión y la literatura de aquella penúltima década del siglo pasado –la vertiente musical ya fue revivida mucho tiempo atrás con el famoso remember–. Prueba de esta afirmación son películas como Súper 8 de 2011, la novela Ready Player One del mismo año, o la más reciente serie para la pequeña pantalla Stranger Things, objeto de esta reseña.

Creada y dirigida por los hermanos Matt y Ross Duffer y distribuida por Netflix, consta de ocho episodios de 50 minutos y tiene entre sus más renombrados protagonistas a Winona Ryder y a Mathew Modine, secundados por un buen elenco de jóvenes actores. ¿La trama? Un pequeño pueblo de Indiana en 1983 en el cual comienzan a sucederse desapariciones y hechos insólitos en los que se verán inmersos una pandilla de muchachos y sus amigos y parientes cercanos. ¿El gancho? Como he dicho, el irresistible reclamo que tiene la época para los que fuimos mozalbetes en ella merced a sus interminables referencias –directas o indirectas– a muchas de las películas y novelas fantásticas, de terror y de aventuras de las que disfrutamos entonces: Los GooniesCuenta conmigoLa guerra de las galaxiasPoltergeistsE.T.Encuentros en la tercera faseLa cosaPosesión infernal, los libros de Stephen King, las partiditas a juegos de mesa con los amigos (en Stranger Things tiene gran protagonismo el clásico de rol Dungeons & Dragons), etc, etc, etc.

Sin querer adelantar ni contar mucho más sobre la serie, decir que sencillamente la recomiendo a todos aquellos que, como yo, fueron –¡y seguimos siendo! – jóvenes soñadores en la década en la que se ambienta. A mí me ha enganchado, me ha resultado emocionante y me ha satisfecho. Es también autoconclusiva –más o menos: parece que va a haber una segunda temporada– y en ese sentido la historia está bien hilvanada, es compacta y no deja cabos sueltos. Os propongo, sugiero y animo a este viaje nostálgico catódico que seguramente os hará soltar alguna lagrimita o, quizás mejor, hará asomar algún amago de sonrisa en vuestro rostro al recordar aquellos tiempos más inocentes y ya lejanos…

lunes, 18 de julio de 2016

LA LEYENDA DE TARZÁN

Aunque para algunos, en referencia a la animación tradicional, representa el inicio de la decadencia de Disney tras su resurgir a principios de los años noventa, en mi caso tengo que admitir que tengo un muy grato recuerdo del Tarzán animado que presentaron en 1999 con canciones de Phil Collins que aún a veces tarareo cuando estoy distraido. Y es que estamos hablando de un personaje de ficción mítico que ha tenido, como también le ocurre a Sherlock Holmes, infinidad de rostros en la gran pantalla en una extensa lista de adaptaciones que corrieron una suerte dispar en taquilla (aunque sin duda para los fans cinéfilos más acérrimos el único y verdadero Tarzán fue el encarnado por Johnny Weissmuller)

En estos tiempos en que todo es reciclado y reformado para ¿actualizarlo? (y lo pongo entre interrogantes porque en muchos casos cabe la duda de si era necesario) nos llega esta nueva versión que actuaría como secuela al mismo tiempo que intenta ser el inicio de una lucrativa franquicia. En el primer caso no es una película de orígenes (un personaje como Tarzán ya se supone que la mayoría sabe como empezó, aunque este título contiene pequeños flashbacks del origen) por lo que la historia se situa años después de lo conocido por todos. Respecto a lo segundo, su inflado presupuesto de 180 millones de dólares hace dificil recuperar lo invertido como para pensar en continuarlo, si bien en el momento en que escrito estas líneas la película ya ha superado los 100 millones de dólares en las salas americanas y está a punto de superar los 200 a nivel internacional (por lo aunque no sea un gran éxito sería injusto etiquetarla de fracaso, porque beneficios no sé si dará muchos, pero a priori pérdidas parece que no)

jueves, 7 de julio de 2016

MI AMIGO EL GIGANTE

Cuando me leí hace unos meses la historia en la que está basada esta película ya comenté mi relativo temor a que el gigante protagonista se convirtiera en el nuevo Jar Jar Binks, y aunque al final no resulta tan cansino como el odiado personaje digital de La amenaza fantasma, tampoco acaba siendo tan entrañable como se supone que nos tiene que parecer a los espectadores. Con este título Spielberg demuestra seguir siendo un buen narrador clásico (se nota -y bastante- su mano) pero esta variante de su emblemático E.T. (con la que coincide en su guionista, la fallecida Melissa Mathison) dudo que cale en el público como lo hizo el famoso alienígena y su amigo Elliot a principios de los ochenta.

Ojo porque ello no es obstáculo para que en su apartado visual el film no sea realmente asombroso, sobretodo cuando la acción nos descubre el mundo de los gigantes (aparte del carisma de Mark Rylance, nuevo actor fetiche de Spielberg, que consigue que su gigantesco alter-ego digital no resulte tan irritable como pensaba por su enrevesada forma de expresarse) Digamos que con el presente título Spielberg vuelve al pantanoso terreno de otras películas suyas, como por ejemplo Hook, donde un conjunto de elementos a priori más o menos seguros no dan como resultado el producto que nos quieren vender.

domingo, 26 de junio de 2016

INDEPENDENCE DAY: CONTRAATAQUE

¿Es Roland Emmerich un buen director? Sin duda no, algo evidente tan solo con ver las películas que ha perpetrado a lo largo de su carrera, donde a lo sumo ha salido alguna un poco entretenida y aún da gracias (ya cuando ví una de sus primeras películas, Soldado Universal, me pareció una burda copia del esquema de la mucho mejor Terminator 2) Como al aleman lo que mejor se le dan son los films de catastrofes, es en ese subgénero donde se concentra la mayoria de su obra, debido al éxito que consiguió hace 20 años con Independence Day, de la que ahora nos ofrece una secuela donde de nuevo la parafernalia de los efectos visuales (que nadie niega que son espectaculares) supera con creces a unos personajes que son puro estereotipo, hasta el punto de que uno valora si se atreverán a que los aliens ganen (lo cual si habría sido una novedad destacable)

La primera fue lo que muchos citan como "americanada" porque no dejaba de ser una historia donde una invasión que parecía que solo afectaba a los Estados Unidos hacia que ¿toda la humanidad? se uniera para combatir al enemigo común. Dos décadas más tarde los aliens deciden hacer lo mismo pero MÁS A LO GRANDE, aunque el resultado final será el mismo (¿o es que alguien lo pone en duda y diran que es un spoiler?) pese a que hay que reconocer que la película consigue que no añoremos a Will Smith, uno de los protagonistas de la previa, aqui recordado como héroe y que es sustituido por su hijo (en la ficción) Si repiten otros como Bill Pullman o Jeff Goldblum aunque para el caso poco importa, ya que de nuevo se ven solapados por unos efectos visuales espectaculares que hacen que te importen bien poco esos molestos humanos que circulan por la película.

martes, 21 de junio de 2016

3ª TEMPORADA DE PENNY DREADFUL

Con el noveno y último episodio de su tercera temporada finalizaba este pasado domingo la serie coproducida por el Reino Unido, Irlanda y EE.UU. Penny Dreadful. Sus creadores esperaron a que concluyera para hacer oficial su cancelación, pero era algo que se veía venir, pues a esas alturas no se había comentado absolutamente nada sobre una posible renovación para el 2017.

Me entristece sobremanera que concluya así precisamente el espacio televisivo que más me ha gustado en estos últimos años, pero quizá haya que recurrir a aquello de que “lo bueno, si breve…” y agradecer que la serie no se extienda más allá de lo razonable y sostenible y acabe languideciendo y perdiendo interés y calidad como parece que es inevitable con este tipo de creaciones audiovisuales cuando su producción y su emisión se alargan durante años.

Comenta el creador de Penny DreadfulJohn Logan, que no se cancela por razones de audiencia, sino que ha sido una decisión voluntaria de sus artífices, y que básicamente había sido concebida con idea de concluir en su tercera temporada. Me resulta un tanto increíble que sea así, pero entiendo que una creación como esta –ambientada en el siglo XIX y con un impresionante despliegue de medios visuales e infográficos– sea muy costosa y también –por suerte o por desgracia– que por su temática, su particular estética y ambientación pueda no ser del gusto del gran público. Sea como fuere, las aventuras y desventuras de esta particular “Liga de los Caballeros Extraordinarios” bastarda y alternativa –que, sin embargo, como comentaba en este artículo del pasado año, es mucho más fiel a la obra de Alan Moore y Kevin O´Neill que la lamentable adaptación oficial al cine de 2003– llega a su fin tras estas tres temporadas, compuestas, respectivamente, de 8, 10 y 9 episodios. Nos quedamos con las ganas de ver más desarrollados personajes como ese Doctor Jekyll que nos presentaban este año o la peculiar tanatóloga Catriona Hartdegen, también nuevo fichaje; incluso de asistir a lo que creíamos una próxima aparición de la mítica momia Imhotep, a la que se menciona en un capítulo… También tengo la impresión, a nivel personal, de que el final se ha forzado un poco, aunque tampoco es impensable que la serie –o algún tipo de spin-off, tan de moda ahora– pudiera continuarse si hay el suficiente interés.

De esta última temporada, destacar también la incorporación de un villano de lujo como el mismísimo Drácula, seguido de cerca por su fiel Renfield y por una versión femenina del Doctor Seward, así como la de los personajes encarnados por actores de la talla de Wes Studi –que da vida a un chamán apache– o Brian Cox –padre del de Ethan Chandler–, entre otros. Durante algunos episodios, la acción se trasladó del oscuro y neblinoso Londres al mismísimo Oeste americano, una nota pintoresca y colorida que estuvo lejos de ser desagradable. Se repartió el protagonismo entre el enorme plantel de personajes, lo que quizá nos privó de la posibilidad de ver a alguno enteramente desarrollado y aprovechado, pero así pudimos saber más también sobre Dorian Gray y su amante Lilly o sobre la infortunada criatura de Frankenstein, con la que quizá se rizó demasiado el rizo al forzar tanto su vínculo con Vanessa Ives.

El final de Penny Dreadful deja un pequeño huequecito vacío en mi corazón televidente. Soy más partidario de los largometrajes que de las series, veo muy pocas de estas y escasas son las que logran apasionarme tanto como esta que ahora nos deja; de hecho, con la reciente conclusión de Banshee, creo que ahora mismo no queda ninguna en el horizonte que me llame verdaderamente la atención…
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