CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 21 de noviembre de 2025.
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Este blog me ha servido, a lo largo de los casi 21 años que hace que lo tengo abierto, para dejar referencia tanto de críticas de películas como de reseñas de lo que me leo, siendo esto último bastante cómodo para mí porque cuando veo alguna novedad en la biblioteca de la que dudo si me la he leído o no, hago una búsqueda por aquí y enseguida detecto si es a lo mejor una nueva edición de algo que en su día ya me leí, quizás con otra portada y otra editorial.
Tan solo como referencia futura para situarme en caso de duda por mi parte, dejo constancia en este post de mis tres últimas lecturas de biblioteca, que han sido Miércoles: Novelización de la primera temporada, Tu amigo y vecino Spider-Man (tomo 1) y Spider-boy: Pasatiempos, ya que todas ellas entrarían en la categoría de lecturas juveniles (aunque es curioso que de las arácnidas la de la serie televisiva estaba en la categoría infantil mientras que la otra está en la de adultos, cuando perfectamente podrían compartir misma catalogación).
Al grano: Miércoles: Novelización de la primera temporada es justo lo que su título define. Admito que la serie sobre las andanzas en el instituto Nunca Más de la hija de la familia Addams me ha parecido un funcional entretenimiento que le resta tono macabro a los personajes y los introducía en una historia con ecos de la saga Harry Potter, pero pese a todo me funcionaba (algo que se repitió en la reciente temporada 2). Esta obra, recomendable para fans y/o curiosos, sería un repaso a la primera temporada de 2022, narrada desde el punto de vista de la propia protagonista.
En cuanto a cómics, el primer tomo en formato álbum de Tu vecino y amigo Spider-Man incluye los dos primeros números de la serie en viñetas homónima, que se podría considerar algo así como un complemento a la primera temporada de la serie animada homónima (valga la redundancia). Estamos ante un producto orientado de forma muy clara para atraer a los lectores jóvenes, en el que los adultos (y los veteranos) encontrarán detalles y personajes que recuerdan a las historias clásicas originales, sólo que variando detalles de cara a las nuevas generaciones. Se deja leer.
Por su parte Spider-boy: Pasatiempos es el segundo tomo (porque el primero en la biblioteca de momento no está) de un personaje de reciente creación, algo así como una especie de equivalente del Robin de Batman para Spider-Man. En este caso es también de forma clara algo orientado hacia los lectores jóvenes, aunque con la curiosidad de sí estar incluido en la continuidad tradicional del universo Marvel, siendo lo más interesante la lucha del personaje por demostrar que existió (aunque sea metido en retrocontinuidad a saco como ha sido el caso). También se deja leer.
CALIFICACIÓN (para todos): Entretenido (2,5/5)
Con esta Avatar: Fuego y ceniza el director James Cameron completa su primera trilogía (aunque haya intervenido en otras, no había llegado a firmar las tres entregas iniciales como es el caso), aunque si la película triunfa, habrá una cuarta entrega en 2029 y una quinta en 2031. Los dos films previos ocupan el primer y el tercer puesto respectivamente de las cinco películas más taquilleras de la historia, entre las cuales el mismo Cameron sitúa a su Titanic de 1997.
El primer Avatar de 2009 demostró la destreza de su responsable, que siempre ha destacado por ser un director tremendamente visual, pero pecaba de un argumento que tampoco es que fuera la quintaesencia de la novedad, aunque la audacia visual compensaba sin problemas dicha carencia. Mostrando las posibilidades del formato 3D consiguió un gran espectáculo inmersivo que arrasó en taquilla.
Muchas veces se ha etiquetado a James Cameron de ser un director algo megalómano, por presentar siempre proyectos ambiciosos, que desbordan espectacularidad. No me quejaré de ello en cuanto a lo que ha aportado, por ejemplo, a las franquicias de Alien y Terminator (esta última iniciada por él), o su fantástica Titanic (antes citada).
Pero cuando tras una espera de 13 años presentó Avatar: El sentido del agua, en esencia repetía la moraleja ecológica de su antecesora, con un excesivo metraje que superaba las tres horas, resultando una secuela abrumadora y hasta cierto punto pretenciosa.
Ahora no hemos tenido que esperar tanto como entre la primera y la segunda entrega, por lo que apenas tres años después de aquella llega Avatar: Fuego y ceniza, donde lo pretencioso de su responsable ya se hace evidente en un metraje igual de disparado, superando en tres minutos a la del film precedente (que ya de por sí era innecesariamente largo). Con un coste de 400 millones de dólares, necesita recaudar al menos lo mismo que las dos anteriores.
Es por ello, con la incertidumbre del actual panorama cinematográfico (que ha tenido un cambio tremendo, tras la crisis del Covid-19 y la entrada de las plataformas de streaming) que cabe la posibilidad de que se cancelen la cuarta y quinta entrega, por lo que esta tercera serviría de cierre (relativo). Aunque eso fuera así Cameron ha comentado la posibilidad de escribir un libro que cerrara hilos argumentales de algo que ha sido creación suya.
Es palpable, como toda franquicia de este estilo, que el final de esta tercera entrega deja dudas y detalles que dan para estirar esta saga todavía más, pero después de los casi 200 minutos de duración de Avatar: Fuego y ceniza uno se pregunta si es necesario volver a Pandora. Y es que este tercer film tiene exactamente las mismas virtudes y los mismos defectos de los que hacía gala su predecesora, fallando en su desarrollo pese a todo el tiempo que tiene.
Aunque visualmente sea un portento, y lleve todas esas técnicas que se han empleado para llevarla a cabo a límites aún más perfeccionistas, resulta decepcionante que la otra villana de la historia (aparte del Comandamente Miles Quaritch de Stephen Lang) sea una Na'vi llamada Varang interpretada por Oona Chaplin, nieta de un pionero en el mundo del cine como fue Charles Chaplin, y que esté apenas perfilada y pobremente desarrollada.
Después de todo tampoco vamos a pedir una labor actoral destacable porque nunca se ha caracterizado por eso esta saga, más allá del Stephen Lang humano del primer film (luego recreado como Na'vi en los dos posteriores). El apartado visual siempre ha sido realmente excelente, lo uno no quita lo otro, pero ha fagocitado la calidad actoral de su reparto, que se ha transformado en la fascinación de ver los gestos recreados con esta tecnología vanguardista.
En resumen digamos que Avatar: Fuego y ceniza es una prueba palpable de las virtudes y defectos de James Cameron como director: ofrece una espectacularidad visual apabullante y portentosa, pero peca de un guion que en lo más básico sería bastante plano, reitera la misma moraleja ecologista que las dos entregas anteriores (así como su grandilocuencia), a lo que sumar un metraje a todas luces excesivo para lo que acaba siendo.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
La historia principal contará con Mark Waid y Jorge Jiménez, quienes reunirán a Clark Kent y Peter Parker para emprender una investigación periodística conjunta tras un mismo misterio, vinculado a las maquinaciones de Brainiac y el Doctor Octopus. Como no podía ser de otro modo, la interacción de sus identidades civiles no tardará en pasar a un segundo plano, cuando ambos se vean impelidos a calzarse las mallas para dejar que Superman y Spider-Man entren en acción.
-Tom King y Jim Lee realizarán una historia sobre Lois Lane y Mary Jane Watson.
-Matt Fraction y Steve Lieber retoman a Jimmy Olsen, con un giro de Matanza.
-Sean Murphy contará una historia de Superboy (Legión) y Spider-Man 2099.
-Gail Simone y Belén Ortega reúnen a Power Girl y Punisher.
-Christopher Priest y Daniel Sampere explorarán un encuentro entre Superboy Prime y Spider-Man durante la era del traje negro.
-Greg Rucka y Nicola Scott escenifican una rivalidad entre el Daily Planet y el Daily Bugle.
-Finalmente, Jeff Lemire y Rafa Sandoval aportarán un emotivo flashback centrado en Pa Kent y el Tío Ben.
Y visto lo visto, yo diría que la cosa pinta bien. ¿Y a vosotros? ¿Qué os ha parecido?
LOS SIMPSON: LA CASA-ARBOL DEL TERROR OMINOSO ÓMNIBUS VOL.1: HISTORIAS DE TERROR Y TENTÁCULOS
Con el muy extenso título que tenéis sobre estas líneas he tenido la suerte de poder leer de la biblioteca este tomo de más de 400 páginas que recopila historias de terror al estilo de las que suelen incluir en la serie televisiva Los Simpson en sus episodios especiales de Halloween, con el título genérico de La Casa-Arbol del Terror. El éxito de los mismos les llevó a los cómics, y este tomo recopila material del que fue publicado en origen entre 1995 y 2012.
El plantel de artistas que participa en esta antología es impresionante, contando con nombres como los de Stan Sakai o Mike Allred, e incluso hay una historia ideada por Mark Hamill. Como en toda antología de este tipo, hay relatos divertidos y otros algo menos, pero es justo que admita que me gustaron tanto aquellas en las que se parodia una obra emblemática (Metróplis, El señor de los anillos o La invasión de los ultracuerpos, por citar unos ejemplos) como las que versionan "a su manera" los míticos cómics de terror de EC, con sus versiones particulares de aquellos personajes clásicos (como El Guardián de la Cripta) que presentaban aquellos relatos.
No es lo único, porque también se incluye Lisa Oscura, una historia que mezcla de forma ingeniosa detalles de Carrie y los X-Men, en un relato que además fue premiado en su día (2000) con un premio Eisner al mejor cómic de humor. Admito que por la biblioteca había visto en ocasiones cómics de esta familia amarilla de Springfield, pero no me había decantado por ellos pensando que serían eminentemente infantiles, pero sin duda en un formato así la cosa merece la pena. Una gozada para fans de Los Simpson cuyo único hándicap sería los casi 50 euros que cuesta.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
No soy tan seriéfilo como me gustaría, porque en mi caso siempre tengo que contener que no se convierta en una adicción (tengo TOC y tiendo a que sea un vicio), por lo que no puedo menos que admirar a Diego Merayo, el autor de este libro tan majo (@telecuentosinspoilers en la mayoría de redes sociales), ya que este buen hombre ha vivido para y por las series: en esta obra nombra, aunque tan solo sea a título anecdótico, más de 900 ficciones televisivas... y un servidor lo flipa porque yo no habré visto ni la mitad de eso en series en toda mi vida.
Bueno, me imagino que él tampoco habrá visto tantas, porque por ejemplo cita Doctor Who pero reconoce no saber por donde empezar (fácil: hacer como yo y empezar por su regreso en 2005), pero sólo el hecho de hablar de tantas y como mínimo tener una pequeña noción de información para saber de lo que iba es digno de mérito. Pero más allá de un libro informativo (que lo es) sería un repaso sentimental por esos títulos que marcaron nuestra infancia y nuestra adolescencia, e incluso nuestra vida adulta, a lo que sumar que esté plagado de códigos QR que enriquecen el resultado con material interactivo complementario para disfrutar en el móvil.
La obra, que admito que enseguida me enganchó y leí bastante pronto, es súper amena, ya que el autor vendría a ser ese amigo bienintencionado que te recomienda algo para ver, a tenor de su extrema sabiduría y horas invertidas en ver series a destajo. El repaso lo abarca todo, pero poniendo especial énfasis en las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI, donde el tema seriéfilo ha pegado un salto tan grande que es imposible estar al tanto de todo (aunque se intenta).
Incluye además pasatiempos por décadas para que el lector pruebe sus conocimientos en cada una de ellas, que en mi caso admito que fueron mejores en el pasado que hoy en día, donde hay tanto que muchas cosas no sé ni que son. A eso hay que añadir anécdotas personales del autor que enseguida me llevaron a recordar las mías propias por aquellos años, ya que apenas nos separa poco menos de una década (yo soy de 1974 y el de 1983). Muy recomendable.
CALIFICACIÓN: Bueno (4/5)
Ya en el pasado he citado que coger cómics de la biblioteca es jugárselo al azar, porque si bien hay títulos que procuran tener completos, en ocasiones aparecen números sueltos (tomos y/o grapas) que pertenecen a una etapa de la que quizás me falte el inicio o el final. Pero mientras sea más o menos comprensible y entretenido el cómic (y en este caso sin duda lo es), no hay problema aunque pille el final de una etapa.
En el presente caso Hulka: Todo o nada incluye los números 6 al 10 de Sensational She-Hulk, que marcan el final de la etapa de Rainbow Rowell. ¿Lo primero que me encuentro? A Sota de Corazones como el actual novio de Hulka, en una relación que aún está estableciendo sus primeros pasos. De ahí que en el primero de los dos mini-arcos argumentales que engloba este tomo decidan irse a un resort cósmico, donde vivirán unas cuantas anécdotas. Por su parte el segundo se centra en la oferta que le hizo la Capitana Marvel a Jennifer Walters - Hulka para volver a los Vengadores, lo cual repercutiría en su actual ritmo de vida.
El resultado, como he indicado, resulta entretenido porque más allá de los espectaculares personajes y los ambientes por los que se mueven, lo más destacado sería lo bien desarrollados que están dichos personajes, dejándote con las ganas de saber más de sus vidas... lo cual ya no es posible, o al menos no con los mismos responsables. Pero vamos, si entra algo más de la misma a la biblioteca ya sé que merece la pena.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Tras los encuentros que ha tenido Predator con otros personajes de Marvel (Pantera Negra y Lobezno) pero que un servidor no ha leído, ahora le llega el turno al más urbano Spiderman, y ese sí que no me lo he querido perder.
Se trata de un one-shot bastante genérico pero tremendamente entretenido, donde los únicos personajes nuevos para mí son el Doctor Abraham Cornelius (que tiene un cameo al final) y la detective Lapearl (en un papel secundario), siendo la primera vez que me encuentro con ellos. El resto de personajes que pululan por aquí sería, aparte de su amistoso vecino arácnido, el siempre agradecido "alivio cómico" que representa el furibundo J.Jonah Jameson, Mary Jane ejerciendo de damisela en apuros y (con bastante acierto) Kraven el cazador, siendo con él con quien tendrá uno de los Predator la batalla más furibunda. Y sí, he dicho uno de ellos porque hay más de uno, en una aventura que transcurre en una Nueva York que atraviesa una ola de calor, un apagón general y en donde hay un ¿asesino en serie? llamado el Desollador con aficiones por las máscaras humanas similares a las del Leatherface de La matanza de Texas. Sin duda un cómic altamente recomendable.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)
JUEZ DREDD: AMÉRICA
El Juez Dredd es uno de esos personajes de cómic a los que les doy cierto voto de confianza cuando veo algo nuevo de ellos. Es verdad que no siempre acierto, y ha habido cosas que no me acababan de cautivar, pero ese no ha sido el caso de este tomo que lleva por título Juez Dredd: América. El material incluido proviene en su mayoría de las décadas de los ochenta y noventa, resultando irónico que muchos de los temas tratados puedan ser traspasables a la situación sociopolítica mundial actual.
El nexo que une a las diferentes historias incluidas en este tomo sería la búsqueda de valores democráticos en la sociedad planteada en esta cabecera: un distópico futuro en el que los Jueces administran la ley a su libre albedrío, estando el panorama más próximo a un régimen totalitario que a algo donde prevalezcan las libertades, siendo el Juez Joseph Dredd su más destacado valedor. Hay que entenderlo como una sátira, no como una apología, pero admito que la ultraviolencia intrínseca al personaje puede resultar fascinante.
En este caso queda muy bien reflejado, y sigue siendo del todo actual, ese espíritu ciudadano del que se subleva contra una situación injusta (con toda la razón del mundo, algo que no se niega, siendo destacado el arco argumental que da título a este tomo), pero que llegado el momento de intentar un cambio prefiere continuar como estaba por aquello de "más vale malo conocido que bueno por conocer". Cuando acabas de leerlo sin duda te hace reflexionar.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
Con el título del popular eslogan con el que se promocionó la película original de 1979, en este destacable libro de Juan Luis Sánchez se hace un somero repaso a toda la extensa saga del famoso alien xenomorfo. El autor desglosa toda clase de curiosidades sobre los cuatro primeros films con Sigourney Weaver de protagonista, que resultan muy interesantes porque (al menos en el caso de las dos primeras entregas: las de Ridley Scott y James Cameron) es indudable que estamos hablando de películas altamente recomendables.
Pero la saga continuó, con lo cual repasa Prometheus y Alien Covenant, ambas dirigidas por Ridley Scott, más la más reciente Alien Romulus, aunque también hay espacio por los otros proyectos de Alien que se valoraron en algún momento pero que al final no se concretaron (con algunas opciones que es una pena que no llegaran a buen puerto).
También hay lugar para las dos entregas de Alien vs.Predator, que el autor sitúa en una línea temporal alternativa a la saga principal, de la que hay una línea cronológica, así como una definición de cada tipo de Alien visto hasta el momento. Para completar también hay espacio para la influencia del xenomorfo en la cultura popular (cómics, videojuegos, etc), y si el libro comienza con los antecedentes de Alien, en su parte final cita algunas obras posteriores que ha "inspirado".
Por la fecha en la que esta obra se editó (el pasado mes de abril de 2025) se menciona pero no sale reflejada la serie televisiva Alien: Planeta Tierra, por lo que si la franquicia continúa adelante (que sin duda lo hará), el autor en el futuro plantearse una versión actualizada de este muy detallado compendio de todo lo relacionado con los xenomorfos.
CALIFICACIÓN: Bueno (4/5)
En la misma línea que otros cómics leídos dentro de esta temática en la que prevalecen los colores blanco, negro y rojo (como el que hace poco leí dedicado a Alien) le ha tocado ahora al popular arácnido de Marvel. La línea seguida ha sido narrar historias breves relacionadas con aquellos primeros tiempos en los que Spider-Man había vuelto de las Secret Wars (de las de los años ochenta) con un traje negro, y como se cumplen 40 años de aquello, nada mejor que este recopilatorio como celebración.
Como en toda antología de este tipo, las trece historias recogidas en este volumen tienen un poco de todo, a tenor del enorme plantel de artistas que se han dedicado a ellas. La mayoría se centran en la lucha interna de Spider-Man para combatir la oscuridad inherente a aquel traje, que le instaba a ser más cruel (luego se descubrió simbionte y acabó siendo Veneno). Pero si hay una que me ha resultado especialmente curiosa es ¿Qué fue de Master Blood?, en la que lo mismo que algunas veces por retrocontinuidad se han añadido detalles y personajes al pasado del protagonista, en esta ocasión se borra. Paso a explicarme.
Durante las Secret Wars de los ochenta hubo un villano llamado Master Blood que se granjeó un pasado luchando contra los Vengadores y los X-Men (entre otros) y que accede al simbionte antes que Spider-Man. Pero Kang lo borra de la historia de forma literal, para que todo sea como conocemos y por eso no se sabía nada de él hasta este relato. Hay que admitir que el recurso es ingenioso en esta historia con guion de Al Ewing.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)
Con Predator: Badlands estamos ya ante la novena película que recibe esta criatura, en la lucha por parte de Hollywood de intentar hacer de ella una franquicia. La anteceden el film inicial de 1987, su secuela de 1990, los dos crossovers contra Alien de 2004 y 2007, las tentativas fallidas (por sus resultados en taquilla) de 2010 y 2018 y el inesperado éxito que supuso su entrega de 2022, que derivó en el film animado estrenado hace unos meses como antesala a este.
Dan Trachtenberg fue el responsable de las dos últimas entregas (en el caso de la de animación junto a Joss Wassung), repitiendo en el mismo puesto en esta. Cambia en este caso el hecho de que las dos películas previas se estrenaron de forma directa en plataforma (en el caso de la del 2022 porque no tenían confianza inicial en ella, la de animación era un mero complemento), pero ahora vuelven a probar suerte haciendo que llegue primero a salas de cine.
El riesgo es claro (la última película estrenada así data de 2018), por lo que puede levantar ciertas expectativas que serán colmadas (o no) en función de cada espectador. Desde que Disney, actual propietaria de las I.P.'s Alien y Predator, anunció nuevos proyectos para ambas, lo visto hasta la fecha ha tenido tantos defensores como detractores. ¿Se está suavizando la saga? La violencia inherente a Predator ha hecho que todas las películas previas tuvieran calificación para adultos... salvo esta que tiene una de PG-13.
Dudas y expectativas (en uno y otro sentido) quedan resueltas una vez vista: lo que desde Disney han llevado con este film respecto a su franquicia sería algo parecido a lo que ha hecho con Alien en la serie televisiva emitida este pasado verano, lo ha disneyificado para hacerlo una franquicia accesible a cuanto más público mejor, conservando detalles esenciales pero añadiendo cambios que a los más puristas les van a irritar... con toda la razón del mundo.
Había leído varias críticas previas que comparaban esta película con The Mandalorian, y en esencia resulta innegable que muy desencaminadas no iban: el esquema básico de la popular serie televisiva de la saga Star Wars está presente aquí. Por un lado el rudo protagonista, por otro el alivio cómico y el tercer punto sería el bicho más o menos entrañable, todo ello en un ambiente de ciencia-ficción quizás algo más bruto que lo visto hasta ahora en la citada Star Wars.
No estoy tampoco negando que el film no sea entretenido (que lo es si tus expectativas son las mínimas), pero lo que en origen era una máquina de matar imparable, pierde del todo su presencia amenazante aquí, en una película que con la unión de los dispares personajes que se plantea al final me recordó (en conclusión todo queda en casa: sería Marvel, que también es de Disney) una variante de Guardianes de la galaxia.
A su favor hay que admitir la solvencia de Dan Trachtenberg, porque aunque las tres entregas más recientes de Predator sean suyas, más diferentes entre sí no pueden ser. También ha sido una decisión inteligente, tras las críticas que cosechó por Predator: La presa, de insistir en una protagonista femenina (allí Amber Midthunder, aquí Elle Fanning), pero sin repetir el mismo esquema para ella (allí heroína, aquí alivio cómico).
El problema puede radicar en que lo que la locuaz sintética (a la que encarna la citada Elle Fanning) hace junto al Yautja (la raza de los Predator) es la enésima variante de buddy movie que sigue por terrenos tan previsibles como funcionales. El hecho de hacer protagonista al Predator hace que el susodicho (llamado Dek) arrastre trauma por su relación familiar, y la aventura le haga replantearse cosas. Como he dicho antes, la amenaza ya no lo es tanto.
Los adolescentes que acudieron a la misma sesión que yo salieron maravillados, y yo lo entiendo porque es el típico film que si lo ves en esa época de tu vida, el resultado mola mucho. Pero bajo esa capa lo más curioso estaría en sus guiños a Alien (por lo de la corporación Weyland-Yutani, o el guiño final a la secuela xenomorfa de James Cameron, a quien se cita en los agradecimientos de los créditos) y el brutal planeta donde acontece todo.
Por último en cuanto a la calificación que he citado al principio, la misma queda más que justificada porque no hay ni un solo humano en el film, sino tan solo bestias de todo tipo y sintéticos (también de la saga Alien). Eso lleva a que aunque haya una violencia clara y explícita, donde se desmiembra, se revienta y se descuartiza lo que sea, como todo son o bien los citados sintéticos o bicharracos, no hay problema de que nadie pueda traumatizarse por ello.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
LA MATANZA DE TEXAS: EL LIBRO DEL 50 ANIVERSARIO
En la larga tradición por parte de Notorious Ediciones de otros títulos míticos de la historia del cine, de los cuales se ha hecho un libro con motivo de la conmemoración de un cierto aniversario desde que se estrenaron, ahora he leído de la biblioteca el de La matanza de Texas por los 50 años que cumplió el pasado 2024. De hecho (como curiosidad personal) la película se estrenó en octubre de 1974, mismo mes y año en que yo vine al mundo.
En este libro se lleva a cabo un análisis pormenorizado de la vida y obra de Tobe Hooper, el director de este film, con un repaso a su filmografía, en la que el autor encuentra títulos salvables, más allá del desprecio y/o desinterés que suscitó toda la carrera posterior del cineasta. Lógicamente la más desarrollada es la película del título en la que se presentó a Leatherface y su disfuncional familia, narrando detalles del rodaje tan pesadillescos que se trasladaron al celuloide, dándole ese tono tan particular por el que triunfó.
Curiosamente, y lo digo por un visionado más o menos reciente que he hecho de La matanza de Texas, la película no es tan sangrienta como uno quizás recuerda (o le han dicho), siendo el elemento gore más bestia el que se afianzó para las posteriores secuelas y continuaciones de todo tipo. Las mismas intentan repetir la fórmula del éxito, pero no por tirar litros de sangre, ni conseguir escabechinas más brutas se obtienen mejores resultados, admitiendo el autor de que por más que se intente, no se han logrado repetir las virtudes del film original.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Me leo de la biblioteca la novela Badasstronauts: Paletos espaciales de Grady Hendrix, un autor que desde que lo descubrí me ha convencido lo suficiente para probar con todas sus novelas disponibles, que poco a poco ya van siendo unas cuantas. Esta es de edición reciente pero de principios de su carrera, como explica en la introducción, en donde nos narra las penurias que tenía para llegar a fin de mes. Eso le llevó a escribir la obra Occupy Space, allá por 2012, que él mismo se autopublicó y cuyo origen hay que buscarlo en el movimiento Occupy Wall Street, algo más o menos parecido al movimiento 15-M de Madrid.
Años después, y una vez revisada y actualizada por el propio autor, se ha transformado en esta Badasstronauts, a la que aquí en España se le adjunta lo de Paletos espaciales. En este caso ha dejado aparte la temática fantástica y de terror que ha caracterizado sus obras más aplaudidas para decantarse por una sátira de ciencia-ficción simpática de leer, pero a la que quizás se lo podría haber sacado más jugo. La premisa se centra en Walter Reddie, un ex astronauta alcohólico que nunca llegó a ir al espacio, y que ahora vive en un pueblo bastante rural de Carolina del Sur. Cuando su primo astronauta se queda varado en la Estación Espacial Internacional y nadie del Gobierno ni la NASA se preocupa por ir a rescatarlo, será Walter quien se decida a ir, aunque él mismo tenga que construirse un cohete.
Lógicamente como él solo no puede, poco a poco irá reuniendo a un grupo de inadaptados de todo tipo y condición, por los que nadie daría ni un duro, pero a los que consigue insuflar el ansia por el tan ansiado "sueño americano", con su idea de salvar a su primo. Walter conseguirá unir a su comunidad por un objetivo común, aunque disten mucho de ser expertos en lo que se proponen. Pero llegados al final (quizás un tanto abrupto), te deja con ganas de saber más, ignoro que si pensando en alguna posible futura secuela. En última instancia la esencia de esta obra estaría en defender la esperanza como algo my humano, por muy absurdo y disparatado que sea el objetivo.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
No los he leído todos pero en el mercado, a lo largo de los años, han salido varios especiales de esta "serie" (por denominarla de alguna manera) titulada "Blanco, negro y sangre". Se trata de antologías centradas en personajes relacionados de alguna u otra manera con la sangre (como bien indica la Introducción de este tomo) como fue por ejemplo el caso de Elektra, pero que hasta ahora se circunscribía a personajes de Marvel.
Pero como también dispone el gran conglomerado Marvel-Disney del fondo de IP's de lo que antes fue la Fox, eso añade a la franquicia Alien, de la que en este tomo se ofrecen nueve historias del todo independientes y autoconclusivas. De las mismas hay ocho de unas pocas páginas mientras que la denominada Utopía está dividida en cuatro partes, progresivamente incluidas en este tomo, siendo la más extensa. En estos relatos prima en su apartado gráfico (que luce de forma brillante) el blanco y negro al que hace referencia el título, lo que hace destacar al rojo sangre cuando este aparece, si bien habría que añadir en este caso el verde, por el color que tiene la sangre ácida de los xenomorfos.
Como toda antología tiene historias que gustarán más o menos en función de cada lector (entre mis preferidas citaría La casa, Instinto materno, Lucky, Al escondite o Madre por dar ejemplos), si bien resulta una delicia para los fans de Alien ya que la mayoría de ellas parecen inspirarse en la esencia de las dos primeras películas de la franquicia (la entrega inicial de 1979 y su primera secuela de 1986), sin lugar a dudas las mejores.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
Dentro de la línea DC Pocket me leo de la biblioteca Joker/Harley: El abogado del diablo, que incluye tres historias relacionadas con ambos personajes, siendo la primera (y que da título a este tomo) la más extensa y la que no había leído antes, mientras que las dos que lo completan ya las había leído en anteriores ediciones del mismo material. La destacable portada del tomo, obra de Alex Ross, corresponde a la segunda de las mismas.
El abogado del diablo es una historia de mediados de la década de los noventa que tiene una premisa interesante y muy bien desarrollada: Joker es encarcelado y sentenciado a muerte por unos crímenes de los que Batman supone que no es culpable. Con un destacado guion de Chuck Dixon y un apartado gráfico de Graham Nolan, la única pega sería la bastante mejorable calidad de reproducción del cómic en la presente edición. Las siguientes historias, que ya había leído antes, son la inserción del personaje de Harley Quinn en los cómics (en origen hay que recordar que nació para la serie animada de los noventa) durante el evento Tierra de nadie, y una más reciente y escueta, también con el mismo personaje, extraída de una antología dedicada a ella y obra del croata Stjepan Šejić.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Llega a la biblioteca el sexto tomo de la serie antológica Ice Cream Man: El heladero, con los números 21 al 24 de dicha cabecera. De esas cuatro historias, hay un poco de todo: la primera funciona como homenaje a las novelas de género negro, con su clásico detective. Tras esa la siguiente, que creo que es la más original del presente tomo, combina en inicio dos cosas tan opuestas como un calendario de adviento y un problema de aborto de una adolescente, que ofrece un resultado no tan negativo como otras historias de esta misma serie.
La tercera viene a demostrar que a veces las cosas tan solo pasan porque tienen que pasar, en una historia que combina texto y slash-pages. El relato que cierra este tomo vendría a tener ecos de El show de Truman, al mostrar como podemos ser meros peones en algo así como un reality-show, donde en el fondo no le importamos lo más mínimo a nadie.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
Pero en este caso habría un matiz: esta sería la nueva colaboración del director mexicano con Netflix, a los que les ha aportado su magistral versión de animada de Pinocho o la destacable serie antológica El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, donde partiendo de una idea original suya eran varios directores los que se encargaban de los ocho episodios de su, de momento, única temporada. A eso hay que añadir el universo animado de Trollhunters.
Ser material para Netflix descarta, por tónica general, que se estrene en salas de cine, por lo que muchos temían que este Frankenstein no pudiera verse de esa manera. Pero Netflix, como ya ha hecho en anteriores ocasiones, sí ha permitido un estreno limitado con el que poder disfrutar esta película, y de camino probar suerte en la temporada de premios que se avecina (y una vez vista, sin duda hace méritos para conseguir unos cuantos).
Desde que se editó en origen en 1818 (de forma anónima, ya que no fue hasta la edición de 1823 que constó el nombre de su autora) la inmortal obra de Mary Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo ha tenido infinidad de adaptaciones en todos los medios, incluido el cine. La más mítica, que no por ello la más fiel, fue la de 1931 dirigida por James Whale y con Boris Karloff encarnando la imagen más icónica de la criatura.
En mi caso le tengo cierto aprecio a la de 1994 dirigida por Kenneth Branagh, y que surgió tras el éxito dos años antes del Drácula de Coppola, aunque careciendo del éxito de esta última (lo que cerró en aquel momento la opción de adaptar otros monstruos del imaginario de terror). En su momento la vi de estreno en cines, resultando fastuosa y con una banda sonora magistral de Patrick Doyle (destacando el potente tema The Creation).
Con un personaje tan icónico dentro de la cultura popular, ¿que podía aportar ahora Guillermo del Toro? Sobre todo su pasión, la pasión de aquel chaval mexicano de 7 años que vio por primera vez el clásico de James Whale, o que a los 11 pudo leer la novela original, quedándose fascinado. Su Frankenstein se presentó en la reciente edición del Festival de Venecia, mismo certamen donde en 2017 recibió el León de Oro por la antes citada La forma del agua.A nivel global este nuevo Frankenstein resulta magistral de forma abrumadora: su estética, su ambientación, su banda sonora o su fotografía son algunos de los detalles sublimes por los que destaca, haciendo mérito más que suficiente para su (escueto) transito por salas de cine. Quizás su hándicap más evidente estaría en una duración de 149 minutos, dividida en un breve preludio y dos partes: una para para el relato de Víctor y la otra para el de la Criatura.
Manteniendo un buen ritmo (lo cual no resta que podía haberse aligerado su metraje), uno pensaría que habida cuenta de todas las versiones previas (que van desde lo sublime a lo deleznable), esta adaptación lo tendría complicado. Pues no, ya que acaba siendo la mejor de las últimas décadas, honrando el espíritu de la obra de Mary Shelley (aún siendo evidente el sello autoral de su director), a la vez que plantea una reflexión filosófica sobre el concepto de ser humano.
Y todo ello con un reparto brillante y totalmente entregado, destacando Oscar Isaac como Víctor Frankenstein y Jacob Elordi como su Criatura. Ambos representan las dos caras de una misma moneda: el primero sería un visionario educado por un padre déspota, lo que hace de él una persona arrogante e insensible. La Criatura, por su parte, se asombra por la belleza de las cosas y busca cariño, pero encuentra crueldad, incluso por parte de su progenitor.
Guillermo del Toro deja claro quien sería el verdadero monstruo al hacer que Elizabeth (Mia Goth), prometida del hermano de Víctor (y a la que este mira de forma indebida, teniendo en cuenta que será su futura cuñada) sea capaz de conectar con la Criatura más que quien le insufló vida. Puede haber ahí un cierto eco de la relación entre la protagonista muda y el hombre-anfibio que mostró el mexicano en la antes citada La forma del agua.
En resumen esta nueva versión de Frankenstein sería otra obra maestra de Guillermo del Toro, que combina con acierto todos sus elementos, ofreciendo un resultado tan respetuoso con la esencia del original literario, como coherente con la filmografía de su director. Entre sus múltiples referencias citar que el diseño de la Criatura está basado en el que hizo de ella Bernie Wrightson para la adaptación ilustrada de la obra de Shelley.
CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)