CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 21 de noviembre de 2025.
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)
Si citas un título como El fugitivo, a la mayoría se le vendrá a la mente el genial thriller de acción de 1993 con Harrison Ford y Tommy Lee Jones, que le valió a este último un merecido Oscar a mejor actor secundario. Aquel film de Andrew Davis adaptaba una antigua serie de televisión de la década de los sesenta que se titulaba igual, en una época en que la moda estaba en actualizar antiguos seriales televisivos, con suerte desigual.
Pero aquello ya tenía un título original bien concreto (The fugitive), por lo que no había lugar a dudas, mientras que lo que yo me he leído ha sido una novela que lleva por título El fugitivo, pero que en origen se llama The running man, que es el mismo que tiene la nueva adaptación en película que se estrenará el próximo mes de noviembre. Se trata de una obra de Stephen King que en su día (1982) vio la luz con el seudónimo de Richard Bachman.
Aunque en Estados Unidos se estrenó en septiembre, la casualidad ha hecho que sea en noviembre cuando lleguen a las pantallas de cine españolas dos films basados en historias de Stephen King con el seudónimo de Richard Bachman: una es La larga marcha, ya estrenada en Estados Unidos y de la que hace poco hice mi reseña de la obra en la que se basa, y otra es esta The running man, por lo que con pocos días de diferencia estarán ambas disponibles.
Mientras que La larga marcha ha gozado de buenas críticas, pero muy discretos resultados en taquilla, hay que admitir que era la primera adaptación que tenía esa obra de 1979, lo que no ocurre con esta The running man. En 1987 Paul Michael Glaser (conocido por la serie televisiva de los setenta Starsky y Hutch) dirigió una adaptación "libre" de esta novela con Arnold Schwarzenegger de protagonista, que en España se tituló Perseguido. Y cuando digo "libre" entre comillas es por los muchos cambios que se realizaron de la obra primigenia, lo que al final dejaba un simple producto para fortalecer la fama de la que por aquel entonces gozaba el citado actor austriaco.
Se supone que Edgar Wright, director de la nueva versión que llegará en noviembre, se ha mantenido más fiel a la historia original: situada en un distópico 2025, tal y como lo imaginó Stephen King en 1982, todo gira en torno a Ben Richards (aquí encarnado por el actor Glen Powell), un ciudadano normal que está desesperado por conseguir dinero para salvar a su hija enferma. Eso le lleva a apuntarse a un peligroso concurso televisivo llamado The running man, un perverso reality-show en el que tiene que sobrevivir durante 30 días del acoso despiadado de unos asesinos que buscarán cazarlo, para ganar (si lo consigue) un premio millonario que le resuelva la vida.
De todas formas la novela, que se nota muy "hija de su época", tiene tonos machistas, misóginos y racistas que me imagino que serán suavizados en la película. La crítica social ante una población alienada por las pantallas (aquí las de televisión, hoy en día las de todo tipo), que desconoce la verdad sobre los poderes fácticos (la degradación y la contaminación con la que lo están envenenando todo), resulta visionaria para una novela de hace más de 40 años. El final, aunque se puede catalogar de "justicia divina", se me antoja algo agridulce para el protagonista, por lo que puede ser probable que haya sido modificado para la nueva adaptación en película.
A su favor hay que citar que está dividida en 100 episodios cual si fuera una cuenta regresiva (100, 99, 98, etc.), en donde la mayoría circulan entre las pocas páginas o incluso apenas unos párrafos, logrando un ritmo intenso. Resulta una novela entretenida en la que el protagonista se convertirá en un antihéroe que se rebela, buscando algo de justicia en una sociedad carente de ella, y con unas diferencias sociales muy marcadas. De las muchas ediciones que ha tenido este libro, yo me he leído de la biblioteca la de bolsillo de Plaza y Janés de 2002 de 300 páginas, con una portada tan insípida que por eso la he sustituido por la imagen que acompaña a esta reseña.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
En la década del 2010 se puso de moda la palabra distopia como lo contrario a utopía, siendo su ejemplo más notorio el del éxito Los juegos del hambre, tanto a nivel literario como en las varias adaptaciones cinematográficas de sus progresivas entregas. Curiosamente salvo la primera película, dirigida por Gary Ross, el resto de dicha franquicia (4 films estrenados y uno en proyecto) ha estado a cargo de Francis Lawrence, el mismo responsable de esta adaptación.
En ciertos sectores de internet he leído gente confusa, que piensa que La larga marcha será tan solo otra variante de Los juegos del hambre, al coincidir incluso el mismo director de la mayoría de ellas, pero nada más lejos de la verdad. Las obras distópicas de Suzanne Collins vieron la luz a partir de 2008, pero La larga marcha se publicó en origen en 1979, si bien dicen que fue la primera novela que escribió Stephen King, siendo él aún estudiante en la universidad de Maine, aunque salieran a la venta antes otras como Carrie y El resplandor.
Como curiosidad, que esta novela fuera publicada con el seudónimo de Richard Bachman viene a colación debido a que los editores de aquel entonces tenían miedo de que se colapsara el mercado de obras de Stephen King si se editaba con su nombre (ha tenido épocas en las que ha sido un escritor bastante prolífico). Siete han sido las novelas en las que ha usado el citado seudónimo, cinco de ellas entre 1977 y 1984 (entre ellas la presente), más otras dos, una a mediados de la década de los 90 y otra a mediados de la década de los 2000.
Esta novela nos presenta una sociedad, no sabemos si futura o no (el texto carece de detalles que nos permitan situarla), en la que debido a algo sucedido hace años, existe un "deporte" nacional llamado La larga marcha en la que 100 jóvenes elegidos por sorteo se ven obligados a andar sin parar hasta que al final quede tan solo uno en pie. Para el ganador queda el gran premio, que tampoco nunca se describe pero se insinúa que sea todo lo que la persona quiera. Los que poco a poco vayan perdiendo serán ajusticiados a medida que vayan cayendo agotados... o peor.
El responsable de dicho "espectáculo" nos lo presentan tan solo como el Comandante, que se supone que será el tirano o dictador máximo del régimen que haya establecido (presumiblemente militar a tenor de como se hace denominar). Se cita que hay apuestas para acertar el ganador final, e incluso las autoridades del país dan su aprobación a semejante tortura tan sádica. Y es que una vez comenzada, nadie puede parar literalmente para nada, y como te detengas apenas pocos segundos al menos tres veces, el siguiente aviso ya será directamente un disparo en la cabeza.
El protagonista de la historia, narrada en tercera persona, es Raymond Garrity, uno de los cien miembros elegidos para La larga marcha, y será sobre él y los otros participantes que orbitan a su alrededor que se centrará una historia tan concreta como concisa (quizás demasiado). Al principio todo transcurre entre bromas y arrogancia, pero el progresivo cansancio, las circunstancias climatológicas o la llegada de la noche van haciendo mella en los participantes, que paulatinamente irán cayendo, mientras crecen la tensión y la angustia entre los que aún quedan en pie.
Pese a que desde principio se pueda uno suponer quien será el ganador de La larga marcha, cabe indicar que en muchos momentos planea la duda, ya que al progresivo desgaste físico de los participantes se unirá el mental, por lo que habría cabido cualquier posibilidad. La novela falla quizás en centrarse demasiado en el evento del título, sin ampliar detalles de una sociedad que permite su existencia (algo que posteriores distopías de otros autores si han hecho), así como un final demasiado abrupto, que se deduce desesperado y sin remisión.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
STEPHEN KING: CINE Y SERIES DEL REY DEL HORROR
Guste en mayor o menor medida, es innegable la importancia del escritor Stephen King en la cultura popular mediática de las últimas décadas, con adaptaciones de multitud de sus historias (y no todas del género fantástico, que es por el que se hizo más popular), por lo que este libro viene a desglosar la ingente cantidad de películas y series de televisión que ha generado la extensa obra literaria de dicho autor. Desglosada por décadas (desde los años 70 a la segunda década del siglo XXI) el libro abarca, de una manera muy amena y entretenida, desde los primeros éxitos basados en sus libros (a cargo de directores tan emblemáticos como Brian de Palma, Stanley Kubrick o John Carpenter) hasta aquellos menos inspirados (lo que ha motivado que en muchas ocasiones se haya menospreciado de forma injusta su nombre), así como muchas curiosidades no sólo sobre Stephen King (por ejemplo su predisposición a que jóvenes cineastas adapten material suyo en sus primerizos trabajos a cambio del simbólico importe de un dolar) sino sobre lo que ha inspirado, tanto él como su obra, a otros muchos artistas de diferentes campos (musical, audiovisual, comic, etc.)
YO SOY LA VIUDA NEGRA
Tras haberme leído a finales del año pasado el primer tomo de la Viuda Negra de Kelly Thompson, que resultó ser una agradable sorpresa por lo que planteaba en aquel arco argumental titulado Los lazos que unen, ahora le ha tocado el turno al segundo titulado Yo soy la Viuda Negra. Tras lo sucedido en la anterior entrega aqui se puede decir que empieza la colección como tal, con las dos Viudas (Natasha Romanoff, la negra, y Yelena Belova, la blanca) formando equipo en San Francisco para combatir a una secta que otorga poderes dirigida por el misterioso Apogeo. A ellas se unirá (entre otros) una víctima de dicha secta y la Spidergirl Anya Corazón, en una entretenida historia donde destaca sobretodo lo bien perfiladas que están las personalidades de sus protagonistas y como interactuan entre si. Otro de los rasgos distintivos sería el efecto De Luca, o lo que se podría definir como que los personajes se muevan libres por la página, pero sin estar la misma acotada por viñetas, siendo un recurso que me encuentro a menudo en los últimos tiempos con los comics que me leo de la biblioteca, y al que me imagino que tendré que irme acostumbrando.
ALGUIEN CON QUIEN HABLAR
Tierna, emotiva, conmovedora y destilando humanidad por cada página: eso es lo que me he encontrado con este comic titulado Alguien con quien hablar de Grégory Panaccione, en el que adapta la novela de Cyril Massarotto. A mi en un principio me atrajo por su premisa argumental, que me recordó el estilo de muchos episodios de la emblemática serie de televisión La dimensión desconocida (The twilight zone): el protagonista es un personaje solitario con un ritmo de vida bastante gris, que deprimido al no tener con quien celebrar el día de su cumpleaños se decide a llamar al único número de teléfono que recuerda de memoria, el de su casa cuando era pequeño. Para su sorpresa le contesta alguien que bien pronto le queda claro que es él mismo pero cuando tenía apenas 10 años, lo que llevará a una serie de conversaciones telefónicas entre él mismo y el chaval que era de pequeño, cuyos sueños y aspiraciones se da cuenta de que no ha alcanzado. Con una destacada labor de Panaccione, este NOTABLE comic conmueve por su protagonista, con el que es facil empatizar, y como escucharse a si mismo cuando era pequeño le ayudará a replantearse su vida y su futuro.
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| El póster de la versión para cine española: ni "Phantasma", ni "II" |
Creepy es una popular revista de cómics de género de terror y suspense. Publicada originalmente por la editorial norteamericana Warren Publishing (aquí véis la portada de su primer número), su balsámica presencia vino a llenar el enorme vacío que apenas una década atrás dejara la brusca desaparición de los no menos célebres cómics de horror de la EC, (que a su vez tuvieran su máximo exponente en la mítica Tales from the Crypt) por los motivos que no hace mucho ya explicamos aquí.