Las adaptaciones de Stephen King han tenido una suerte desigual, aunque bien podría decirse que se han convertido en un género en si mismas. De todas maneras no había ninguna que hubiera tenido un éxito arrollador hasta que hace dos años la primera entrega de It se convirtió, para sorpresa de muchos, en la película de terror más taquillera de la historia (algo que encuentro del todo justo) Y dio la casualidad de que coincidiendo con el estreno de aquella se repuso en televisión la miniserie de 1990 que adaptó (como pudo) toda la MUY EXTENSA obra de Stephen King, y que es sobretodo recordada por un magnífico Tim Curry encarnando a Pennywise. Cuando la revisé me dí cuenta, aparte de sus limitaciones propias de la época entre otras carencias, de que lo que mejor funcionaba era todo el segmento en que los protagonistas principales eran jóvenes, perdiendo parte de ese encanto en el que ya son adultos. Vamos, que eso ya viene de su propia base original.
Es por eso que hasta cierto punto resulta comprensible que en este segundo capítulo que adapta toda la parte en que los protagonistas ya son adultos coincida en ser inferior al capítulo precedente, algo que se hace evidente en los variados flashbacks que recuperan al reparto infantil del film anterior, con los cuales si parece haber esa "chispa" que se difumina con sus alter-egos adultos que reviven su pesadilla 27 años después, en un film mucho más extenso.

