Ya estamos en carnavales, y con tal motivo esta tarde mis hijos han participado en un concurso de disfraces organizado por el Grupo de Empresa (centro sociocultural) del sitio donde trabajo. Y como suele ser costumbre en este tipo de eventos, se supone que se premia tanto la originalidad como el trabajo y el tiempo invertidos. Pues bien: este año mi mujer y yo nos decantamos por el socorrido mundo del cómic, y más concretamente por esos iconos patrios llamados Mortadelo y Filemón.
A la niña, que tiene 8 años y es la mayor (y por tanto la más alta) le tocó ser Mortadelo, y al pequeñajo, de 4 años, le tocó encarnar a Filemón.
Todo lo que podéis apreciar en la foto fue fabricado en casa (y sus buenos días nos llevó darle forma). ¿Resultado? ¡¡¡Primer premio!!!. Y claro... el orgullo producido me ha obligado a compartirlo por aquí. ¡¡¡Espero que os guste!!!
Recogiendo sus respectivos premios... |