viernes, 16 de enero de 2026

EL HOMBRE MENGUANTE

La película El hombre menguante vendría a ser una nueva adaptación del relato homónimo de Richard Matheson que se escribió en 1956, el cual me leí hace ya unos años, y me dejó tan satisfecho que bien poco tardé en ver la rápida primera adaptación. Con el título de El increible hombre menguante, el film de Jack Arnold se estrenó apenas un año después (1957) de que se editará la novela original, contando con el propio autor de la misma para hacerse cargo del guion.
 
Resulta curioso que una obra tan mítica de Richard Matheson como es el presente título no tuviera más adaptaciones, ya que otro relato emblemático del mismo autor como es Soy leyenda ha tenido varias versiones, siendo las más notorias las que contaron con Vincent Price (El último hombre sobre la Tierra en 1964), Charlton Heston (El último hombre... vivo, con título original The Omega Man, de 1971) y Will Smith (Soy leyenda de 2007).
 
En este caso, más allá de la citada adaptación de 1957, sólo hubo una versión posterior titulada La increíble mujer menguante en 1981, una comedia dirigida por Joel Schumacher que admito que no he visto en el momento de escribir estas líneas. A la misma se habría sumado un proyecto en 2008 con el título de El increíble hombre menguante que no se llegó a concretar, dirigida por Brett Ratner y con Eddie Murphy de protagonista, aunque con el mencionado actor el tono se supone que hubiera sido también de comedia.
 
Si tenemos en cuenta que la adaptación más fiel al relato tiene ya casi 70 años, es lógico pensar que con los avances en el campo de los efectos especiales se podrían conseguir resultados más espectaculares (los de la película de 1957 son sin duda ingeniosos y encantadores para su época, pero muy evidentes para el espectador actual). Pero cuando uno se imaginaría un remake norteamericano, la sorpresa viene con uno que llega desde Francia
 
Con la dirección de Jan Kounen y teniendo de protagonista al actor Jean Dujardin (famoso a nivel internacional sobre todo por la película The Artist), esta película parte de la misma premisa que la obra literaria original, si bien los personajes y las causas varían, aunque pese a ello conservan toda su esencia. El protagonista no se llama Scott Carey sino tan solo Paul, y la historia está ambientada en la actualidad y no en la década de los 50.
 
Asimismo la causa de su progresivo tamaño menguado entonces se "justificaba" en el peligro radioactivo, mientras que en esta nueva adaptación es una mera espiral nubosa bastante extraña con la que empieza esta película (por lo que no sería spoiler), aunque en esencia nunca se aclara más sobre ello. A partir de ahí ambas coinciden en lo posterior: en este caso Paul verá como paulatinamente va menguando, sin causa ni justificación posible.
 
Como yo me imaginaba, la recreación de los efectos sobre el protagonista son visualmente más espectaculares en esta versión, casi siete décadas posterior a la previa. Pero es que en esencia se parte del mismo "truco": tan solo hay que jugar con las perspectivas para dar la idea de ese tamaño cada vez más mermado, por lo que el objetivo entonces y ahora sería el mismo, tan solo cambiando los medios para hacerlo más pulido y asombroso.
 
Lo único malo que tiene eso, aunque de forma colateral y no por la película en sí, es que aunque no sean adaptaciones de la obra de Matheson en particular, a lo largo de los años hemos visto películas donde sus personajes también disminuían de tamaño (por ejemplo las del superhéroe Ant-Man de Marvel), por lo que a ojos del espectador actual (en el caso de no conocer los referentes) tampoco es que el resultado sea más o menos inédito.  
 
A eso hay que sumar que la obra literaria original de Matheson planteaba cuestiones que el film de hace casi 70 años no tocó por ser temas delicados por la moral imperante de entonces. Esos detalles aquí ni se plantean, ya que es bastante evidente la fascinación del director Jan Kounen por el film de 1957, recreando aquí de nuevo algunos de los momentos más míticos del mismo, como el acecho del gato primero y de la araña después.
 
Otro hándicap con el que tiene que enfrentarse esta película es que el tono aventurero de su premisa argumental, sobre todo cuando tiene que hacer toda una labor de supervivencia en el sótano donde quedará atrapado, deriva en este caso en un mayor énfasis en lo filosófico y lo existencialista. Eso lleva a que esta adaptación se tome demasiado en serio a sí misma, aumentando un dramatismo en el que no tenía que haberse recreado tanto. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 7 de enero de 2026

JOKER: BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA / SHERLOCK HOLMES: EL HOMBRE QUE NO EXISTÍA / NIGHTWING

JOKER: BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA (tomos 1 a 3)

Me leo de la biblioteca los tres primeros tomos de los diez que componian Joker: Biografía no autorizada, un coleccionable que editó ECC con motivo del estreno en cines de la secuela del personaje, que se pegó un buen trompazo en la taquilla. Ya me imaginaba yo que en este grupo podría repetirse alguna historia que hubiera leído antes, pero nada más comenzar ya me he encontrado con material conocido.

Aunque este tomo 1 se titule El origen del Joker (que en si, siendo meticulosos tampoco es que mienta), mientras que lo estaba leyendo me dí cuenta de que me sonaba el material. Con razón: había sido editado antes como Ciudad oscura y en el catálogo de la biblioteca lo tienen en dos ediciones diferentes (ahora con esta ya serán tres). De la mano de Scott Snyder al guion y Greg Capullo en el apartado gráfico vendría a ser más el origen de Batman que el del Joker, cuya trama es más secundaria. Pese a todo admito que es un cómic entretenido, un punto de partida para profanos en el universo del Caballero Oscuro y un inicio coherente para esta obra.

El tomo 2 se titula El hombre que ríe, y trae dicho arco argumental firmado por Ed Brubaker al guion y Doug Mahnke al dibujo, en el que se supone que se narra el primer enfrentamiento entre Batman y el Joker. En el mismo, y teniendo en cuenta el tomo anterior, Batman deduce que el líder del grupo de los Capucha Roja que cayó a un bidón con residuos químicos debió salir como el Joker. El esquema básico de su historia expande la que fue primera aparición de dicho villano en el número 1 de Batman de 1940, por lo que bien se podría considerar algo así como un remake bastante aceptable y entretenido.

Asimismo el título es una clara referencia a la película muda de 1928 que se llama igual, y en la que aparece el actor Conrad Veidt encarnando a Gwyplaine en dicha adaptación de una obra de Victor Hugo. La misma impactó tanto a los creadores de Batman (Bill Finger, Bob Kane y Jerry Robinson) que les inspiró para hacer al Joker. El segundo tomo se completa con el inicio (está incompleto, se supone que acaba en el tercero) del arco argumental La guerra de bromas y acertijos, que como su título ya deja intuir sería una confrontación entre el Joker y el Acertijo por el control de la ciudad, en el que se verá metido un Batman que aún estaba dando sus primeros pasos como superhéroe. 

El tomo 3 se titula La guerra de bromas y acertijos, con lo cual es un poco irónico (¿podemos afirmar que tiene guasa la cosa cuando este personaje es conocido como el Guasón en los países de Latinoamérica?) que lleve el título de algo que no tiene ni mucho menos completo, aunque me imagino que el público no lo sabría hasta que no se lo hubo comprado. En cuanto al arco argumental en sí se puede decir que resulta entretenida la confrontación entre ambos villanos (Joker y Acertijo), en la cual tendrá un papel determinante un personaje secundario llamado el Hombre Cometa, con su propio drama personal. 

Este tomo se completa con dos historias autoconclusivas, esta vez si centradas en el Joker. En la primera (Monerías de Andy Kubert al guion y Andy Clarke al dibujo) el Joker, en un momento de sensibilidad, adopta un simio para adiestrarlo como si fuera un Robin para él, al mismo tiempo que varios flashbacks muestran parte de la infancia atormentada del popular villano. En Bichos para tu cumpleaños, de Tom Taylor al guion y Eduardo Risso al dibujo, el Joker se convierte en aliado de un chaval algo marginado y con tendencias torturadoras preocupantes, para que consiga tener una feliz fiesta de cumpleaños. El resultado global sigue siendo entretenido.

SHERLOCK HOLMES: EL HOMBRE QUE NO EXISTÍA

Si hace poco me leí la pequeña novela Sherlock Holmes: Nunca Jamás de Lem Ryan, seudónimo del escritor español Francisco Javier Miguel Gómez, ahora me he leído del mismo autor el algo más extenso (supera por poco las 200 páginas) Sherlock Holmes: El hombre que no existía, que de nuevo repite en un crossover, aunque sin duda mucho más ambicioso que el previo.

Por la imagen de portada ya se nota que el detective de Baker Street es tan solo un actor más, en una historia donde también aparecen una gran cantidad de personajes de la cultura popular y la ciencia-ficción, mezclando personajes con personas (algunos autores), que en algunos casos también intervienen en el relato. Por citar algunos ejemplos, aparte del mencionado Holmes y otros personajes de su universo también tienen cabida Doc Savage, John Carter de Marte, Allan Quatermain, La Sombra o Fantomas; bien en persona o bien en clara influencia nombres célebres como Sir Arthur Conan Doyle, Herbert George Wells, Jose Luis Borges, H.P.Lovecraft o Sigmund Freud, e incluso hay guiños a El mago de Oz o veladas referencias (pero claramente reconocibles) de personajes del universo de Batman y Superman (aunque sin citarlos tal cual) o Doctor Who (también sin citarlo, pero siendo elemento primordial una Tardis claramente reconocible). 

El resultado es un inmenso crossover que puede recordar a La liga de los hombres extraordinarios de Alan Moore por su variada mezcla de personajes populares, resultando una lectura tan curiosa como entretenida pese a que algunos de los nombres citados no pasen de meros cameos. 

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

NIGHTWING (volúmenes 6 y 7)

Cuando me leí la cabecera Nightwing en su formato en grapa editado por ECC logré hacerlo en el orden de los 38 números editados por ellos, leyendo los más recientes hace más o menos un año. Pero cuando Panini tomó el relevo para editar dicha serie y continuarla, se decantó por los volúmenes con varios números, por lo que tuve que echar cálculos para ver cuando tenía yo que empalmar. Eso ha sido con la última historia del volumen 6 titulado En el límite, la cual sería el número 113 de la cabecera homónima americana (ya que lo previo de dicha entrega ya lo había leído en el formato grapa de ECC citado antes), más luego todo el volumen 7 que lleva por título Grayson caído.
 
De la historia final del volumen 6 de Panini destacar el bonito detalle de incluir a Marv Wolfman (cocreador del personaje junto a George Pérez) como un personaje más, mediante un recurso tan funcional como acertado. En cuanto al volumen 7, Grayson caído, vendría a narrar justo lo que su título indica, en una maniobra del villano Heartless por desacreditarlo (nota: en la edición de ECC el nombre del villano fue traducido por Sin Corazón), pero que solo conseguirá que el protagonista se incorpore tras la caída, en un final bastante destacable para la notable etapa de Tom Taylor al guion y Bruno Redondo al dibujo a cargo de Nightwing. 
 
CALIFICACIÓN: Bueno (4/5) 

domingo, 4 de enero de 2026

LA MUERTE DE UN UNICORNIO

La película La muerte del unicornio (o La muerte de un unicornio, ya que consta con ambas definiciones) es una producción de A24 que se estrenó en Estados Unidos en marzo de 2025, logrando una taquilla paupérrima que la convirtió en un sonado fracaso. Me imagino que es por eso que este film ha tardado tanto en llegar por estas tierras, e incluso sin pasar por salas de cine: el pasado 20 de octubre se lanzó en alquiler en plataformas digitales.
 
Fue el pasado 28 de diciembre cuando se estrenó en la plataforma de streaming SkyShowtime, y como no he podido verla hasta ahora se ha convertido en uno de mis primeros estrenos de 2026 (el otro fue La asistenta, que en ese caso si llegó a los cines españoles este pasado 1 de enero, aunque yo la había visto antes en un pase de prensa). Este film estuvo nominado a mejor película en el pasado Festival de Sitges, donde también estuvo presente.
 
La muerte de un unicornio sería la opera prima de Alex Scharfman, producida por Ari Aster y A24, sonando a priori un tanto raro ya que ambos nombres estaban asociados en un inicio a títulos más profundos en cuanto a pretensiones (en resultados ya sería otra cosa), mientras que esta es una sencilla comedia de terror con aspiraciones de mero entretenimiento, si bien su ambigüedad en los géneros que utiliza, sin decantarse de una forma clara por ninguno, creo que ha sido la culpable del desinterés general del público por ella.
 
No seré yo quien ahora defienda esta película, pero si admito que merece como mínimo un visionado para que así cada uno juzgue por si mismo. A mi me resultó evidente que la propuesta podría haber dado más de si (los unicornios no son seres habituales en las películas fantásticas), pero no negaré que el reparto hace lo que puede con lo que tiene, destacando sin duda el personaje de joven mimado y engreído al que encarna el actor Will Poulter.
 
Los protagonistas serian Elliot Kitner y su hija adolescente Ridley (a cargo respectivamente de Paul Rudd y Jenna Ortega), cuya relación paternofilial no está en su mejor momento. De cara a afianzarla en la medida de lo posible, el padre lleva a su hija a la recóndita mansión del millonario Odell Leopold (encarnado por el actor británico Richard E.Grant), con el que espera cerrar un importante trato, pero surgirá un inesperado imprevisto.
 
Camino hacia su destino, el coche donde van padre e hija atropella de manera accidental a un unicornio. Mientras que el progenitor intentará llevar la situación lo mejor posible, la hija conectará a nivel emocional con el animal moribundo. Aunque se intentará ocultar, al llegar a su destino bien pronto todos los personajes estarán al tanto de lo sucedido. Eso llevará a que se intente sacar partido de las propiedades curativas del difunto animal.
 
Las pretensiones del director de este film son evidentes: una satírica crítica contra la avaricia corporativa de las grandes farmacéuticas (a cuenta de las propiedades sanadoras del unicornio). Pero es que eso es lo mismo que en esencia nos han mostrado otros títulos como por ejemplo la extensa saga jurásica iniciada por Spielberg, cuya moraleja también es como empresas con mezquinas intenciones quieren controlar algo que al final se escapará de su control.
 
A favor de la propuesta juega el hecho de presentar a los unicornios como unos seres más salvajes y temibles que no la de su imagen estereotipada como criaturas cuquis y armoniosas. Pero el problema radica en una indefinición de género y en un guion que no desarrolla de una forma adecuada a todos sus personajes (por ejemplo la relación paternofilial de los personajes de Rudd y Ortega tiene un planteamiento muy superficial). 

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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jueves, 1 de enero de 2026

SPIDERMAN: LA VENGANZA DE LOS SEIS SINIESTROS / SPIDER-MAN: FAKE RED / BATMAN: UN CABALLERO OSCURO

SPIDERMAN: LA VENGANZA DE LOS SEIS SINIESTROS

Empezamos este bloque de reseñas con el arácnido de Marvel, en una aventura que es puro espíritu de la década de los noventa por cada una de sus viñetas. En este tomo se recopilan los números 15 y 18 al 23 de Spider-Man, que vieron la luz allá por inicios de 1992, y en ellos se recoge como el Doctor Octopus, en su enésimo intento por dominar el mundo, intenta volver a formar a los Seis Siniestros. En la alineación que se muestra en estas páginas están casi todos los miembros originales (Buitre, Electro, Mysterio, Hombre de Arena y el citado Octopus), con el único cambio del Duende en lugar de (por entonces difunto) Kraven.

Ojo porque Spider-Man no estará solo, ya que en el bando de los héroes recibirá ayuda de Solo, Deathlock, Sonámbulo, Hulk, Nova y Los Cuatro Fantásticos. La trama es una mera excusa para que cada dos por tres se lie una pelea en la que todo sale reflejado con ese tono "molón" que se hizo tónica común en los cómics de superhéroes de los noventa. Encima eso se mezcla con una trama secundaria en la que Mary Jane opta a salir en pelotas en una película de un trasunto de Schwarzenegger, lo cual a Peter no le hace ni pizca de gracia, por más que cada vez que aparezca su esposa lo haga de la manera más sexy posible. Y pese a todo la disparatada labor de Erik Larsen tanto en guion como dibujo consigue que todo ese desmadre se lea con simpatía y comprensión de lo que significó esa década para los cómics de superhéroes.

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

SPIDER-MAN: FAKE RED

Más del alter-ego de Peter Parker, si bien aquí sería un personaje secundario, ya que en este caso, demostrando que se pueden ampliar horizontes, esta historia sería un manga creado y dibujado por Yusuke Osawa, saliendo un poco de esa tónica habitual que suele ser común en los cómics de superhéroes de Marvel. 

El protagonista de este manga es Yu Onomae, un adolescente oriental que vive en la ciudad de Nueva York, y que un día se encuentra abandonado un uniforme de Spider-Man. El chaval lógicamente no tiene los poderes del superhéroe, pero mira tú por donde que se le ocurre sustituirlo cuando parece que el original ha desaparecido sin causa aparente. A partir de ahí tenemos un relato tan funcional como bastante entretenido, en el que se nos muestra como permanece la esencia del legado del trepamuros, incluso en su ausencia.

Entre los habituales secundarios del universo arácnido que se dan cita por aquí están Mary Jane Watson, la tía May, J.Jonah Jameson, Matt Murdock, Escorpión, Rhino, Screwball, Seda, Veneno y los Seis Siniestros originales, destacando en especial Mysterio (a lo que sumar al propio Peter Parker, en este caso secundario). A ello se añaden lugares habituales como la casa de tía May, el Daily Bugle o el Coffe Bean. 

De todas maneras más que deudora de los cómics, esta Spider-Man: Fake Red lo sería del videojuego de 2018 (lo cual se hace evidente en varios detalles), pero a mi me convenció bastante, dejándome con ganas de más. Lástima que esto es todo lo que hay porque las bajas ventas llevaron a su cancelación. Creo que es un acertado homenaje por parte de su responsable a todo lo que es y lo que representa el arácnido de Marvel. 

CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)

BATMAN: UN CABALLERO OSCURO

Con un título tan genérico como el que tiene este tomo me imaginaba una aventura acorde a ello, pero tengo que reconocer que había multitud de opciones para titular este cómic que hubieran sido más atractivas que la escogida. Y es que el desarrollo me recordó algo a la serie 24, por aquello de tener a Batman en una situación peliaguda, con un límite de tiempo y todos los factores en contra

Se tiene que trasladar de Arkham a Blackgate al peligroso preso E.M.P. (las siglas de Edward M.Pressler, su nombre verdadero), un villano capaz de desatar ondas eletromagnéticas (¿se ha pillado el guiño de que las siglas serían las de pulso electromagnético en inglés? De sutileza van justos...). No tendría más problema si no fuera porque el rumor se expande, y enmedio de una ola de calor, diferentes bandas de Gotham planean como recuperar a su lider (los de la de E.M.P.) o matarlo (todos los demás). Lógicamente la previsión inicial se va al traste (el villano en un momento de lucidez provoca un apagón general), y un Batman sin recursos técnicos tendrá que acabar el traslado antes de que amanezca, aunque sea llevándolo a rastras en una ciudad donde el peligro puede estar en cualquier parte, y no sólo entre los malhechores de Gotham.

A mayor gloría de Jock, autor completo en esta obra (guion y dibujo son suyos), el resultado es una aventura más o menos clásica que bien podría haberse titulado Ultimátum nocturno o algo de ese estilo. La historia es básica pero funcional, y el resultado es solvente y entretenido, logrando hacer de la ciudad de Gotham casi un personaje más.

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)