Basada en una novela gráfica que aún no he leido (La ciudad más fría de Antony Johnston y Sam Hart) tenemos con esta Atómica una cinta realizada para mayor gloria de su protagonista principal, una Charlize Theron que desde que nos descubrió que puede ser toda una aguerrida heroina en el género de acción en la recomendable Mad Max: Furia en la carretera ha probado suerte luego como villana en la más reciente entrega de la saga Fast and furious, siguiendo
esa misma tónica en la película aqui reseñada. Tengo que admitir que
esos títulos hechos tan solo alrededor de su figura principal para el
simple lucimiento del actor de turno los suelo ver con reservas, y
aunque aqui la protagonista sea una de las actrices más sensuales del Hollywood actual, acudí a verla con la idea de encontrarme con algo más que solo el disfrute visual de la hermosa Charlize Theron, objetivo que cumplí a medias.
Sin
conocer ese comic en el cual se basa (por lo que ignoro la fidelidad
como adaptación que tiene del mismo) sin lugar a dudas si que tengo que
admitir que como película esta Atómica es muy entretenida ya que
se podría definir como una mezcla entre el cine de espias clásico y esa
nueva vertiente con un tono de acción más "realista" en la línea de la
saga de Jason Bourne (aunque si mucho me apuras también tiene algo de Bond ya que a nivel femenino la heroina de esta historia no tiene nada que envidiarle al famoso 007, incluso en las dotes de seducción) Con un acertado reparto en el que también vemos a otros actores tan remarcables como son James McAvoy, Toby Jones o John Goodman (todos bien aunque destacando a mi gusto los dos últimos) o en el que también aparece una Sofia Boutella sin las capas de maquillaje que lució tanto en Star Trek: Más Allá o la reciente nueva versión de La Momia, el mayor problema de Atómica (Atomic Blonde)
creo que radica en una historia que complica demasiado algo que tampoco
hacía falta liar tanto, hasta el punto de que hay que estar bien
pendiente de la pantalla, sobretodo en su tramo final, para no perderse
en una maraña en la que no todos son lo que aparentan ser, llevando el
contraespionaje hasta sus últimas consecuencias.

