En los últimos años, el género superheróico se ha impuesto con muchísima fuerza entre los blockbusters que más arrasan. Y si hay una saga cinematográfica digna de ser considerada la auténtica génesis de dicho género, esa saga es, sin duda alguna, la de Superman.
Todo empezó en los años 70, cuando Alexander e Ilya Salkind se hicieron con los derechos del personaje, y contrataron a Richard Donner para realizar lo que sería un extenso largometraje (de cerca de tres horas) sobre el famoso superhéroe. Pero desde el inicio del rodaje hubo ya una gran cantidad de roces entre productores y director, que terminarían por agravarse con el paso de los meses. Mientras los Salkind querían una versión camp similar a la serie Batman de 1966, Donner realizaba un enfoque mucho más maduro del personaje. El director trajo a bordo al guionista Tom Mankiewicz, que le dió una pulida general al libreto de Mario Puzo para darle más realismo, y donde los rezagos de la idea original de los Salkind quedaron relegados al papel humorístico que en general juega el Lex Luthor de Gene Hackman.
