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miércoles, 20 de agosto de 2025

EL FINAL DE SANDMAN EN LA TELEVISIÓN


Sandman
 se ha despedido definitivamente de su aventura televisiva en Netflix, con el sabor agridulce de lo que fue y lo que pudo haber sido si su autor, Neil Gaiman, no estuviese implicado en el tremendo lío que ya todos sabemos. Pero sin querer entrar en eso (no es tal la finalidad de este blog, aunque por supuesto que nos solidarizamos con cualquier víctima de abuso), vamos a lo que nos compete, que es qué impresiones nos ha dejado esta segunda temporada:

Sin duda, una de las mejores cosas que tiene esta serie es el carisma del que dota a cada uno de los personajes -tanto a nivel de personalidad como a nivel de caracterización-, así como también de los tiempos que dedica a cada uno. En ese sentido, pienso que eso ha sido algo destacable de principio a fin de la producción. Con respecto a esta segunda temporada (que adapta Estación de Nieblas), también he de decir que quizás me haya gustado más la primera parte, es decir, los primeros seis episodios, porque me parecieron muy bien construidos y muy bien hilados, en el sentido de que la trama principal te va llevando a las distintas historias que se entrelazan (tramas del pasado que aunque parecieran olvidadas tienen su eco en el presente). En cambio, la segunda parte, es decir, los capítulos 6 a 11, están más centrados en una única trama que por momentos puede hacerse algo lenta y repetitiva. Lentitud que contrasta (para mal) con un final que tal vez he encontrado un poco apresurado, como que había que cerrar sí o sí en el undécimo episodio (ya que el duodécimo es una suerte de spin-off dedicado a Muerte, y bastante bueno, por cierto). Se ve más como un epílogo forzado, que como la apoteosis que esperaría el espectador.

En definitiva, he de decir que particularmente me gustó más la primera temporada, ya que me dio la sensación de que pasaban más cosas, además de que dedicaba más tiempo a las historia secundarias o complementarias del cómic.


Mi nota de esta segunda temporada: 6/10.

Lo mejor: la calidad de las interpretaciones, la innegable fidelidad al material de origen y unos buenos efectos especiales.

Lo peor: una cierta falta de ritmo que, en ocasiones, hace que todo se resienta, lo que contrasta negativamente con un final un tanto apresurado y anticlimático.

martes, 14 de noviembre de 2023

EL PROBLEMA FINAL / SECOND COMING: HIJO UNIGÉNITO / Y, EL ÚLTIMO HOMBRE

EL PROBLEMA FINAL

Como seguidor de Sherlock Holmes que soy desde que me aficioné a él por la añorada serie animada de Miyazaki de los ochenta (que me sirvió para abrirme el amplio universo alrededor de este popular personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle) no he dejado pasar de la biblioteca la lectura de El problema final de Arturo Pérez Reverte, un notable homenaje al emblemático detective, que toma el título del que fue el relato donde Holmes y Moriarty tenían su mítico duelo en las cataratas de Reichenbach. Asimismo esta novela sería también un evidente homenaje a las novelas de Agatha Christie, al plantear una historia que bien podría ser deudora de la clásica Diez negritos de la mencionada autora.

La trama nos sitúa en el año 1960 en la isla griega de Utakos, donde en un hotel del mencionado enclave se reúnen varias personas sin aparente relación entre si, que se ven atrapados debido a un fuerte temporal, sin otra manera que la radio para comunicarse con el exterior. Se produce lo que en inicio se toma por un suicidio, pero pronto queda claro que hay un asesino entre ellos, lo que lleva a un actor que triunfó encarnando en cine a Holmes a investigar. El autor realiza un sincero homenaje hacia Basil Rathbone, para muchos el mejor actor que interpretó al detective de Baker Street (aunque también se especializó en encarnar a villanos), entre las décadas de los 30 y los 40 del pasado siglo.

La historia se desarrolla de una manera típica como la de las novelas a las que quiere homenajear, con la gracia no solo de sus múltiples guiños a todo el Canon del personaje ideado por Sir Arthur Conan Doyle, sino también con múltiples guiños cinéfilos que harán esbozar una sonrisa cómplice a todos los amantes del Séptimo Arte en su etapa más clásica. Incluso se permite algunas referencias cual si los mismos personajes tuvieran noción de que su historia es tan solo ficción, a lo que añadir una intriga bien medida y dosificada, que hace que hasta sus últimas páginas no se pueda descartar a ninguno de los sospechosos, incluido el propio protagonista. Bastante recomendable.

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

SECOND COMING: HIJO UNIGÉNITO

Disfruté mucho con el primer volumen del cómic Second Coming de Mark Russell que me leí hace más de un año, por lo que tenía ganas de reencontrarme otra vez con este Jesus de Nazareth y su amigo el superhéroe SunStar (claro trasunto de Superman), por lo que no dudé ante la opción de echar mano esta secuela, titulada Hijo unigénito. En este tomo se recopilan los seis números que conforman el segundo volumen de esta cabecera, y tengo que admitir que el resultado sigue estando a la altura del precedente, teniendo este un claro espíritu continuista respecto al (travieso más que irreverente) punto de partida planteado en el primer volumen, a lo que añadir ahora un toque filosófico. 

De hecho todo comienza con el origen del citado SunStar (dejando bien claro el homenaje que es este personaje hacia Superman), tras lo cual volvemos donde se quedó todo en la anterior entrega: Jesús pregonando su mensaje con su mejor voluntad (ofreciendo algunas evidentes sátiras hacia el mercantilismo de la religión, como por ejemplo ese Safari Bíblico) y su amigo SunStar preocupado de como encarar su próxima paternidad. De forma secundaria también hay una trama dedicada a los ancianos de la residencia donde SunStar tiene a su abuela (que funciona bien) y otra dedicada a un villano del citado superhéroe (que resulta algo escueta, aunque funcional)

CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)

Y, EL ÚLTIMO HOMBRE

Aunque en los orígenes de este blog me leí de la biblioteca varios tomos de Y, el último hombre en la edición que había por aquel entonces, más o menos por arcos argumentales, tenía pendiente de leerme toda la serie en su debido orden y en su integridad, algo que he subsanado con los cinco tomos editados por ECC en su sello Black Label que me he cogido de la biblioteca (en cuyo catálogo también hay una edición en tomaco gordo cuya portada está al principio de este post, pero he preferido tomos más manejables como los cinco citados cuyas portadas están sobre estas líneas) La premisa de esta obra nos sitúa en un momento determinado del año 2002, en el que (por motivos desconocidos) todo ser masculino de la Tierra, bien sea humano o animal, muere... salvo un joven llamado Yorick Brown y su mono Ampersand.

El título de la obra "juega" a tres niveles: por un lado la Y de su título se refiere tanto a la inicial del protagonista (Yorick) como al cromosoma determinante de su condición masculina, e incluso en su original en inglés (Y, the last man) la pronunciación suena parecida a Why the last man, que se traduce como ¿Porque el último hombre? y que marca el misterio que se intentará resolver durante toda la serie. De todas maneras lo que primero aprendí en su día con este cómic es que el nombre del mono del protagonista, Ampersand, viene del signo & que hay sobre la tecla del 6, y que vendría a ser equivalente a las conjunciones españolas "y", "e". Esta serie empezó en 2002 dentro del sello Vertigo para los cómics de temática más adulta de DC, como por ejemplo Fábulas o Hellblazer.

El protagonista de esta serie es un joven escapista un tanto inmaduro e inseguro, que planea formalizar su relación con su novia Beth, a la que tiene a más de 10.000 km de distancia (en Australia) Cuando tiene lugar ese "generocidio", muy bien reflejado por Brian K.Vaughan en los guiones y Pia Guerra dibujando (más las portadas de Massino Carnevale), el destino unirá a Yorick con la misteriosa agente secreta que responde al nombre de 355 y a la doctora Alison Mann, con las que empezará un periplo a la búsqueda de una explicación al misterio, topándose por el camino con un mundo totalmente diferente donde que no haya hombres no significa que no haya peligros. Más adelante la aventura ya no tiene fronteras cuando secuestren al (parece ser imprescindible) mono, finalizando esta epopeya distópica de manera muy emotiva.

CALIFICACIÓN: Bueno (4/5)

  • Y, el último hombre, ficha editorial de las ediciones más recientes por este enlace y ficha de la biblioteca de las ediciones disponibles por este otro.

sábado, 6 de agosto de 2022

SANDMAN: LA SERIE DE TV (NETFLIX)


Tanto la crítica como el público consideran unánimemente The Sandman de Neil Gaiman como una obra de culto, culmen y punta de lanza (quizás junto a Predicador) de la desaparecida línea Vértigo de DC. Y no les falta razón.

Un cómic complejo, cargado de matices y referencia culturales, con múltiples lecturas e interpretaciones. Con semejante background, se antojaba complicado tratar de trasladar de manera digna ese universo a una serie de televisión. Después de años de rumores, dimes y diretes, y algún intento fallido, esa serie ha llegado al fin de la mano de Netflix.

Y la pregunta es: ¿está a la altura de las expectativas esta primera temporada, o pincha en el intento? Vayamos por partes. Como adaptación, puede decirse que tiene un considerable grado de fidelidad con el material original, pero con ciertas salvedades. Y es que en una época donde la corrección política es la que marca el ritmo, esta producción tampoco se libra de pagar peaje. Así, encontramos personajes a los que se le ha cambiado el género, la raza o la orientación sexual. Algo que los más puristas probablemente no digerirán del todo bien... Y los entiendo perfectamente (yo tampoco congenio demasiado con los cambios gratuitos, sin otra finalidad que agradar a ciertas minorías fundamentalistas). Ahora bien, si somos capaces de obviar eso, es justo decir que en materia de ambientación, escenarios, efectos especiales y demás pesca cumple el expediente. Tom Sturridge en la piel de Sueño -o Morfeo- (en la imagen) da la talla con creces. A decir verdad, cuesta imaginar otro protagonista más adecuado para el papel, pues se parece mucho a la imagen que conocemos del cómic.

Por buscarle otro pero, quizás peque un poco de ritmo inconstante; es decir: hay capítulos que pasan en un suspiro, y otros que se hacen bastante más pesados, con frenazos y acelerones de la trama que no vienen muy a cuento. Pero tampoco se vuelve aburrida. De hecho, vista esta primera temporada te quedas con curiosidad de ver qué pasará en la segunda (si es que esta llega algún día).

Valoración general de quien esto escribe: un 7,5.