En poco más de un mes han llegado a las carteleras dos remakes de películas muy famosas: Ben-Hur y ahora esta nueva versión de Los 7 magníficos, siendo en ambos casos un remake de un remake (en el primer caso la película de 2016 tenía su versión previa en la de 1959 que se alzó con 11 Oscars, que a su vez era revisión de un film mudo de 1925, mientras que este western es nueva versión de su homónimo de 1960, que a su vez adaptaba a tan popular género Los 7 samurais de Akira Kurosawa) Aunque Los 7 magníficos de 1960 no cosechó un gran éxito de público (fue la 39ª película más taquillera de aquel año) se hizo mítica con el tiempo (incluida la magnífica banda sonora de Elmer Bernstein), generando hasta tres secuelas (que si no recuerdo mal nunca he visto), aunque del destacado elenco inicial (con figuras tan célebres como Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, Eli Wallach, James Coburn o Robert Vaughn) tan solo el primero repitió en la primera secuela.
Como con la actual sequia de ideas sale más a cuenta intentar repetir algún éxito del pasado (y ya no solo pienso en remakes como en este caso, sino en la reciente moda de tardías secuelas cuyo objetivo sería el mismo) han cogido el film de 1960 dirigido por John Sturges y le han dado la silla de director a Antoine Fuqua, discreto realizador (lo digo a tenor de su filmografía) cuya mayor repercusión la obtuvo con Training Day, una cinta con Denzel Washington y Ethan Hawke que le hizo ganar un Oscar al primero en 2001. Justamente esos dos actores también repiten aqui, a los que se suman nombres como Chris Pratt (visto en Guardianes de la galaxia y Jurassic World) o Vincent D'Onofrio (Wilson Fisk en la serie de televisión Daredevil) para lograr que al menos el reparto de protagonistas sea tan llamativo como lo fue el de la película de 1960 (este remake marca asimismo la tercera colaboración entre Denzel Washington como actor y Antoine Fuqua como director tras la citada de Training Day y The equalizer)
