Una vez leí por internet un comentario muy acertado acerca de como vemos las cosas en nuestra infancia, el mismo venía a colación por un cómic, que al leerlo le había influenciado mucho y lo había disfrutado de manera enorme... y sin pensar en ningún momento quienes eran sus responsables al guión y al dibujo. Esa sensación que compartía esa persona no es única, porque yo también recuerdo que en mi infancia los cómics eran historias fantásticas e increíbles, sin importarme los nombres de quienes habían podido llevar a cabo eso.
Este pequeño prólogo viene a colación porque en lo que se refiere a las películas me sucedió igual: todo el cine que vi en mi infancia era para mi tan solo aventura, diversión y entretenimiento (por ejemplo el Superman de Richard Donner, que disfruté cuando se estrenó en televisión por la película en sí y no porque en ella estuvieran tal o cual intérprete) A medida que fui creciendo ya me fui fijando más en los protagonistas (por ejemplo Harrison Ford, que en aquellos momentos despuntaba con Star Wars e Indiana Jones) pero todo el trabajo que había detrás de las cámaras me era desconocido (o sea, inexistente), empezando a tener sentido para mi desde el despunte de Spielberg.
Es en ese momento cuando eché la vista hacia atrás y en el "digamos" cine clásico despuntó con todos sus honores Alfred Hitchcock, hasta el punto de que recuerdo haber visto COMPLETO el ciclo de todos sus films que emitió TVE a principios de los años ochenta (cuando yo no tenía aún ni 10 años), disfrutando tanto con ellos que incluso de su serie televisiva (por aquel entonces en reposiciones) también recuerdo haber visto algún que otro capítulo (otra que disfruté en aquellos años fue La dimensión desconocida)
